Las autoridades británicas tacharon el pasado lunes el nombre y el rostro de otro de los fugitivos más buscados en Reino Unido al que habían situado en la Costa del Sol y Barcelona. Se trata de Benjamin Macann, de 32 años y reclamado por la policía del condado de Norfolk por tráfico de drogas de clase A, en este caso por distribución de varios kilos de cocaína. Tras meses de investigación, la Agencia Nacional del Crimen (ANC), la Guardia Civil y la policía búlgara han conseguido atraparlo en un hotel de Plovdiv, ciudad del sur de Bulgaria, país de origen de la pareja de unos de sus mejores amigos durante su etapa en Marbella.

Según la ANC, Macann llevaba en el momento de la detención un pasaporte falso y otro auténtico a nombre de otra persona. Su cara fue una de las doce que las autoridades británicas difundieron en España en enero al considerar que podrían estar ocultándose en nuestro país. Desde ese momento, los investigadores creen que Macann abandonó la Costa del Sol. Es el quinto delincuente de esa lista que ya está entre rejas. 

La campaña fue especialmente fructífera a partir de finales de abril, cuando tres prófugos fueron localizados en apenas cinco días. El sábado 30 de abril, Alex Male, buscado por narcotráfico y al que la policía británica también situó en Marbella, fue detenido en el aeropuerto de Lisboa cuando llegaba de Estambul, donde las autoridades turcas le negaron la entrada por viajar con un pasaporte falso. Dos días después, Callum Halpin, buscado por un asesinato en Mánchester, fue localizado en policía judicial portuguesa cerca de Vilamoura, localidad del Algarve que se encuentra entre Albufeira y Faro.

El 5 de mayo le tocó el turno a David Ungi, localizado y detenido en Coín por su implicación en un asesinato en Liverpool. Ungi fue arrestado junto a tres amigos cuando accedían al gimnasio del centro comercial del pueblo. Además de la pistola que llevaban en ese momento, los investigadores españoles y británicos localizaron en la vivienda en la que residían otras tres armas cortas, una de ellas ametralladora, munición de varios tipos, además de 15 kilos de cocaína, 19 de hachís y marihuana.