Dos mujeres han sido detenidas en Torremolinos tras ser sorprendidas saliendo de un edificio del paseo marítimo de Playamar en el que presuntamente habían asaltado una vivienda. Según la Policía Nacional, las arrestadas, de 23 y 29 años, llevaban las joyas que acababan de sustraer ocultas en unos calcetines y portaban unos recortes de plástico utilizados para sortear el resbalón de las cerraduras. Los investigadores consideran a las arrestadas parte de una célula operativa de una organización criminal especializada en robos en viviendas con dicha técnica y les atribuyen ese asalto y otro en la avenida de Bonanza de Benalmádena, aunque investigan su vinculación con otros cinco asaltos en fechas recientes en ambas localidades y un sexto en Málaga capital.

La investigación sobre esta célula se inició tras detectarse un aumento de robos en viviendas de Torremolinos y Benalmádena en junio por el método del resbalón, que consiste en forzar el acceso al domicilio con un plástico duro que se introduce entre el marco y la puerta de la vivienda, a la altura de la cerradura. Según las indagaciones, las sospechosas actuaban de modo itinerante por toda la geografía nacional, operando cuatro o cinco días en una localidad para luego cambiar de zona. Antes de acceder a una vivienda, se aseguraban que no estuviesen sus moradores llamando al portero automático. Actuaban sobre todo por las mañanas y sus preferencias eran las joyas y el dinero en efectivo.

Un dispositivo específico permitió a los agentes identificar a las sospechosas, dos mujeres que tomaban importantes medidas de seguridad para evitar ser detectadas y que incluso ocultaban sus rostros con distintos atuendos. Las investigadas fueron sorprendidas con las joyas que acababan de sustraer de un domicilio de Playamar, aprovechando que la moradora del inmueble se había ausentado del mismo. Estos efectos recuperados fueron reconocidos por su legítima propietaria.