El alcalde de Mijas, Josele González, y la concejala de Patrimonio Histórico, Laura Moreno, han visitado las instalaciones del Cortijo de Acebedo para conocer los nuevos hallazgos encontrados en este yacimiento, en concreto otra urna del tipo Cruz del Negro.

"Desde Acebedo se está realizando una labor encomiable y muy necesaria para seguir conociendo nuestra historia. Es un compromiso de este equipo de gobierno de aunar el máximo esfuerzo para seguir avanzando en el estudio de este yacimiento en el que hemos encontrado numerosos hallazgos históricos para nuestra provincia y fuera de ella", ha destacado González.

Ha subrayado que "la importancia de nuestra necrópolis reside en que constituye, a día de hoy, uno de los pocos ejemplos, por no decir el único en la provincia de Málaga con estas características que haya sido excavada bajo una intervención arqueológica en el marco de un proyecto general de investigación".

En este sentido, la concejala de Patrimonio Histórico, Laura Moreno, ha querido poner en valor el trabajo que desempeñan en este proyecto el personal del departamento municipal.

Ha dicho que en estos momentos, sobre el campo está trabajando siete personas, más el jefe del departamento y también hay la colaboración de una restauradora, más la técnica de archivo. "Es importantísimo que dentro del Ayuntamiento pongamos todos los medios humanos y económicos para que este proyecto siga dando pasos hacia ese futuro Centro de Interpretación que nos ponga en el mapa en Andalucía", ha añadido.

Así, en la segunda fase del Proyecto General de Investigación se ha continuado con la excavación de la necrópolis fenicia fechada entre el siglo VII y VI a.C. En concreto, se han documentado varias tumbas con restos que indican la realización de un ritual funerario de cremación primaria, es decir, que se produce en el mismo lugar de la fosa o tumba.

Esta recoge los huesos cremados junto con algunos objetos que conforman su ajuar y otros elementos y que arrojan pinceladas de cómo fue el proceso de ofrenda al difunto.

"Entre las distintas tumbas documentadas se ha hallado una olla de cerámica a mano, que ya está en el laboratorio, un cuchillo afalcatado, así como una serie de elementos como cuencos y platos que muestran ese ritual de ofrenda al difunto. Por otro lado, hemos podido hallar de nuevo otra urna del tipo Cruz del Negro", ha destacado Desiré Piñero, co-directora del proyecto de investigación.

En la primera fase del proyecto de investigación ya fue hallada una urna Cruz del Negro, que data del siglo VII a.C. Tras la realización de un TAC y su posterior micro-excavación arrojó unos resultados preliminares sorprendentes para los investigadores al no hallarse los restos del difunto dentro de ella como solía ser habitual en este tipo de recipientes.

Aunque todavía es pronto para sacar conclusiones, la nueva urna fenicia encontrada en esta segunda fase de investigación "podría respaldar la teoría de que este tipo de recipientes también se hubiesen usado como ajuar o contenedor de algún líquido que formase parte de alguna ceremonia o ritual funerario, una línea de investigación hasta ahora sin documentar", han indicado.