El alcalde de Mijas, Josele González, y la concejala de Patrimonio Histórico, Laura Moreno, han informado del inicio de las obras de restauración de las torres vigía de Torrenueva y Calaburras en La Cala, un proyecto cofinanciado entre el Ayuntamiento de Mijas y el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana del Gobierno de España.

"Las torres vigía constituyen uno de los elementos históricos más visitados y ricos de nuestro patrimonio histórico, formando parte del paisaje y de la historia de Mijas desde hace casi 500 años", según ha explicado el alcalde Josele González.

En Mijas hay cuatro torres de este tipo, en Calahonda, Torrenueva, La Cala y Calaburras. Las torres de Calaburras y Torrenueva hace años que no son objeto de labores de restauración por lo que se van a someter a trabajos de limpieza, reconstrucción e impermeabilización para consolidar su interior, según ha explicado el regidor.

Josele González ha destacado la apuesta de su equipo de gobierno por recuperar el patrimonio histórico de Mijas con obras como la restauración y consolidación de la Puente, "que después de más de diez años apuntalada luce con todo su esplendor, o el yacimiento de Acebedo, que es ya un referente no solo a nivel provincial sino también andaluz".

Las obras que se han iniciado ahora cuentan con un presupuesto de algo más de 326.000 euros, según ha añadido la concejala de Patrimonio Histórico, Laura Moreno, quien ha explicado que estas obras permitirán poner en marcha iniciativas con fines culturales, turísticos o sociales como rutas y visitas guiadas tanto para turistas como para centros escolares, como complemento al Centro de Interpretación de las Torres Vigía.

"No vamos a parar hasta recuperar todo el patrimonio histórico que tenemos en nuestro municipio porque es muy importante conocer nuestra historia y poder trasmitírsela a las generaciones venideras porque, al fin y al cabo, es su legado", ha dicho Laura Moreno.

Entre las actuaciones a acometer en las torres vigía están el saneado puntual de las fabricas de mampostería y ladrillo; el rejuntado de las fábricas conservadas; la reposición de los elementos edilicios precisos (mampuesto o ladrilllo) hasta completar las fábricas existentes, según las características métricas y formales originales; reinterpretación de aquellos elementos destruidos que sean imprescindibles para el uso de las torres, de forma parcial; eliminación de cualquier resto no original que actúe como aglomerante, sustituyéndolo por otro nuevo de cal; y estudiar las condiciones de estanqueidad de los terrados.

Las torres de vigilancia costera de unos 5 o 6 metros de altura, datan de mediados del siglo XVI”, según explica por su parte, Juan José de la Rubia, responsable del departamento de Patrimonio Histórico, quien añade que "son bienes de interés cultural que en su día se construyeron para evitar la incursiones piratas. Posteriormente, ya en el siglo XVII, se fortificaron y se añadieron artillería en la parte superior" y tras cuatro meses de restauración, estos monumentos mijeños volverán a recuperar todo su esplendor de antaño.