CCOO ha anunciado este martes que el conjunto de la plantilla de Urbaser Residuos Sólidos Urbanos (RSU) en Benalmádena ha decidido en asamblea realizar una huelga, con carácter indefinido, a partir del próximo 28 de noviembre por la falta de consenso en el convenio colectivo.

Así lo ha informado el sindicato en un comunicado, en el que ha trasladado "el descontento de la plantilla de Urbaser RSU Benalmádena con la empresa, dado que tras varias reuniones y con diferentes propuestas realizadas por la parte social no se ha podido consensuar un acuerdo en relación al convenio colectivo".

Ya en su día, aseguran que "hubo quejas al tener que esperar hasta el mes de marzo para constituir la mesa negociadora de dicho convenio, dado que la empresa desconocía si se le haría una prórroga del contrato". Una vez constituida, han explicado que se pusieron encima de la mesa varias propuestas "sin que se haya avanzado en ninguna en concreto".

De hecho, "en el mes de septiembre nos trasladaron que, según el Ayuntamiento de Benalmádena, el estudio de costes y de licitación ya estaba concluido y pendiente de su tramitación, y que por lo tanto los costes contemplados en dicho pliego son los correspondientes a las tablas salariales de 2021, y en consecuencia la empresa no puede alterar dichos costes".

Con todo ello, tanto la representación laboral como los trabajadores "nos sentimos ninguneados tanto por la empresa como por el ayuntamiento, ya que ambas partes conocían la situación de la negociación del convenio y omitieron esa información, pues si la parte social la hubiera conocido se hubiese puesto más empeño y tenido en más consideración el seguir negociando una subida salarial para el año 2022", han asegurado.

Es por ello por lo que han convocado la huelga, con la finalidad de "llegar a un acuerdo de subida salarial para el año 2022 y que los trabajadores no pierdan poder adquisitivo", han concluido.

Compromiso municipal

El concejal de Personal del Ayuntamiento de Benalmádena, Joaquín Villazón, ha manifestado que se trata de la negociación del convenio colectivo entre la empresa y los representantes de los trabajadores en la que el consistorio actúa como mediador con el fin de alcanzar una solución cuanto antes que satisfaga a ambas partes.

Villazón se ha reunido este martes con los sindicatos con la esperanza de alcanzar un acuerdo "que puede ser cercano", según ha manifestado el edil.

Los trabajadores reivindican una subida salarial del 7% y el concejal de Personal se ha comprometido a que en el nuevo pliego de condiciones del servicio que se va a aprobar ante el vencimiento de la adjudicación actual se contemple que la nueva adjudicataria, sea una nueva empresa o la misma, se haga cargo de ese incremento salarial.