El pasado domingo, dos personas fueron detenidas por robo con violencia y lesiones a un vecino que acudió de madrugada a un restaurante de Puerto Marina, donde al parecer se estaba celebrando una fiesta, para que dejasen de hacer ruido y le dejaran dormir.

Según la denuncia, a la que ha tenido acceso La Opinión de Málaga, el vecino, que prefiere quedar en el anonimato, afirma que llamó por teléfono a la Policía Local de Benalmádena sobre las dos de la madrugada, harto del ruido procedente del restaurante. Ante la ausencia de patrullas que atendieran su requerimiento, siempre según la denuncia de la víctima, decidió acudir al local de donde procedía el ruido con intención de que cesaran para poder descansar.

Al llegar al establecimiento, añade, el vecino se encontró que el restaurante estaba cerrado por fuera por lo que sacó su teléfono móvil para ver a las personas que estaban en su interior. Al percatarse de ello, varias personas salieron del local y, según la denuncia, comenzaron a insultar y agredir al vecino, al que le quitaron el teléfono móvil.

El joven refiere que quedó tendido en el suelo y buscó refugio en el baño de un local de copas situado enfrente, ante los insultos y las amenazas de muerte que le seguían profiriendo sus agresores.

Cuando parecía que éstos se habían marchado, el hombre salió para ir a su vivienda, a escasos metros, pero fue presuntamente agredido de nuevo por el mismo grupo, a pesar de lo cual pudo entrar en el portal de su vivienda y llamar a la Policía Nacional, que desplazó a dos patrullas.

El denunciante añade que incluso fue insultado y amenazado en presencia de la Policía Nacional, que tuvo que intervenir para evitar una nueva agresión. Una de las patrullas lo llevó al hospital de Benalmádena, donde le atendieron de policontusiones en varias zonas del cuerpo.

La otra patrulla de la Policía Nacional tomó declaración a las personas que estaban en el restaurante, quienes manifestaron que salieron a recriminarle a este vecino que les estuviera grabando con el teléfono móvil, que le arrebataron.

Demanda

La asociación de vecinos de Puerto Marina ha anunciado que prepara acciones legales por la vía civil y penal contra el alcalde de Benalmádena, Víctor Navas, al que acusan de no hacer nada por acabar con los problemas del ruido en Puerto Marina, a pesar de la sentencia del Tribunal Supremo que en 2020 condenó al Consistorio a indemnizar a los vecinos con cerca de 1,5 millones de euros «por no hacer cumplir las ordenanzas contra el ruido ni velar por el derecho al descanso de los vecinos entre septiembre de 2011 y abril de 2015».

Así lo manifestó ayer Antonio Monteiro, presidente de la comunidad y de la asociación de vecinos de Puerto Marina.

Respuesta municipal

El Ayuntamiento de Benalmádena comunicó ayer a este diario que no les consta llamada alguna el pasado fin de semana por problemas de ruidos en Puerto Marina. Es más, a la Policía Local no le consta que se hubiera producido una agresión o pelea alguna en Puerto Marina el sábado por la noche.

El Consistorio añade que la Policía Local acude siempre que se le requiere y comprueba cualquier requerimiento por ruido, proponiendo una sanción en caso de constatar la existencia del mismo desde el exterior del local en cuestión.

Y añaden que son sensibles a las demandas vecinales, como demuestra el hecho de que en dos semanas tienen concertada una entrevista con la asociación de vecinos de Puerto Marina.