El Ayuntamiento de Benalmádena ha iniciado las obras del nuevo acceso a la playa de Carvajal, una entrada sin barreras arquitectónicas y accesible para personas con movilidad reducida.

Durante una visita a las obras, el alcalde de Benalmádena, Víctor Navas, ha explicado que se trata de una de las playas más importantes de Benalmádena, "que siempre ha tenido una accesibilidad complicada ya que sólo se podía acceder a través de escaleras o de un paso subterráneo con una rampa muy pronunciada".

Las obras consistirán en la creación de una senda marítima, elaborada con tarima de madera y adoquines, de 200 metros de largo, que permitirá el acceso a cualquier persona, incluidas las que tienen movilidad reducida. El entorno se embellecerá con más de 40 árboles de diversas especies y una nueva red de alumbrado.

Dificultad

Por su parte, la edil de Playas, Encarnación Cortés, ha especificado que el proyecto contempla la construcción de una rampa que atravesará todo el talud ubicado antes de la llegada a la playa de Carvajal, "un paseo agradable que será accesible para carritos y sillas de ruedas".

"Hasta ahora, el acceso sólo era posible en vehículo a través de un paso subterráneo, o bien por unas escaleras muy escarpadas, convirtiéndose en inaccesible para personas con movilidad reducida", ha recordado.

La obra cuenta con una inversión de 260.000 euros y un plazo de ejecución de tres meses, procedentes de una subvención que también incluye la adquisición de material de equipamiento para las playas adaptadas de Benalmádena, como anfibios para adultos y niños.

Además van a cambiar los últimos módulos de socorrismo y aseo para que tengan una estética uniforme, y adquirirán nuevas duchas, lavapiés y bancos, para mejorar la imagen y de las playas el próximo verano.