Sucesos

La Guardia Civil pedirá ayuda a Marruecos para detener al piloto de la narcolancha que mató a dos agentes en Barbate

El sospechoso sería sobrino de Abdellah El Merabet, alias Pus Pus, un hombre vinculado al narcotráfico con importantes intereses en la Costa del Sol

Captura de uno de los vídeos que registraron el accidente.

Captura de uno de los vídeos que registraron el accidente.

Agencias

La Guardia Civil pedirá próximamente a Marruecos su colaboración para detener a Karim, el hombre que presuntamente pilotaba la narcolancha que arrolló mortalmente a dos agentes el pasado 9 de febrero en el puerto de Barbate (Cádiz). Según fuentes consultadas por Efe, Karim, que estaría escondido en su país, es el actual objetivo del instituto armado tras descartar que el accidente lo provocó la lancha pilotada por Francisco Javier M.P., alias Kiko el Cabra.

El nuevo sospechoso, que ha sido señalado por algunos acusados, testigos y defensas, es sobrino de Abdellah El Merabet, más conocido como Pus Pus, vinculado al narcotráfico y con importantes intereses en la Costa del Sol (propiedades inmobiliarias, veh´culos de alta gama, motos acuáticas, barcos recreativos y hasta un yate de dos plantas valorado en medio millón de euros que suele fondear en un pantalán de Puerto Banús en Marbella). Los investigadores creen Pus Pus es el jefe de la organización a la que pertenecían los ocupantes de la narcolancha que arrolló a los agentes y que estaría dando protección a su familiar, que tras el crimen de Barbate habría huido a su país.

Esta es la razón por la que la Guardia Civil tiene previsto solicitar ahora la colaboración de Marruecos para detener a los sospechosos. No sería la primera vez que el país norteafricano aceptase una requisitoria de España y podría proceder a las detenciones. Y aunque existen protocolos de colaboración entre ambos países para la extradición, esta se antoja complicada, han subrayado los expertos consultados por EFE, que recuerdan que la práctica más habitual es que los detenidos en aquel país sean juzgados en Marruecos y cumplan allí cumplan íntegramente la condenas, que suelen ser más altas que en España.

Crimen

Los hechos tuvieron lugar el 9 de febrero y pocas horas después de producirse la Guardia Civil detuvo a seis personas, entre ellas a Kiko el Cabra, que acabaron en prisión por orden judicial. Pero la posible autoría de los arrestados planteó dudas y el instituto armado abrió una nueva línea de investigación. Estas nuevas pesquisas determinaron que la narcolancha que pilotaba el Cabra e intervenida al día siguiente de los hechos no fue la que embistió y mató a los agentes. Tras un análisis exhaustivo de las imágenes captadas y de los teléfonos móviles, el informe concluyó que la narcolancha que embistió a la patrullera tenía la intención "clara e inequívoca de causarles un grave daño o quitarles la vida.

La narcolancha cuatrimotora que embistió a la patrullera "no portaba droga, ni petacas de gasolina, ni migrantes", como ocurre en otras ocasiones en las que los narcos protegen la carga huyendo de las fuerzas de seguridad, destacaba el informe. "Más allá de estar patroneando un género prohibido, nada tenían que defender y, por tanto, la única explicación hallada para dar sentido al brutal ataque gratuito acometido contra la embarcación de la Guardia Civil es la intención de causarles un grave daño quitarles la vida", añadía.

De esos análisis se determinó que la narcolancha que atacó a la patrullera oficial tenía cuatro motores y una antena, mientras que la que fue intervenida el día después de los hechos también era cuatrimotor, pero con dos antenas.

El informe de la Guardia Civil reconocía que las imágenes analizadas no ofrecían detalle suficiente para poder identificar ni a las personas, ni a la marca de las embarcaciones, pero sí permitían advertir todos los movimientos de una de ellas -la sospechosa- sin perderla de vista en ningún momento gracias a la superposición de las imágenes.