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Sucesos

Detienen al encargado de un supermercado en Torremolinos por explotación laboral de migrantes

Las víctimas eran sometidas a jornadas abusivas, de hasta 70 horas semanales

Coche de la Policía Nacional

Coche de la Policía Nacional / L.O.

Málaga

La Policía Nacional, con la colaboración de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social en la provincia de Málaga, ha detenido en Torremolinos al responsable de un supermercado mayorista en el municipio por supuesta explotación laboral de migrantes en situación irregular en el país.

El arrestado se aprovechaba de la situación de vulnerabilidad de las víctimas para someterlas a jornadas abusivas, a cambio de un sueldo que ni siquiera alcanzaba el salario mínimo interprofesional, según ha informado este miércoles la Policía Nacional.

Sin contrato y sujetos a multas por faltar al puesto de trabajo, incluso enfermos, los perjudicados vivían, además, en condiciones indignas en las oficinas de la propia nave industrial en la que eran explotados.

La investigación se inició el pasado octubre a partir de unas informaciones que apuntaban cómo en un establecimiento dedicado a la venta de productos de alimentación, bebidas y droguerías, así como de reparto a domicilio, se explotaba laboralmente a migrantes sudamericanos en situación irregular.

Las pesquisas condujeron al establecimiento en cuestión, que ya había sido objeto de inspección en 2023 por los mismos motivos y con resultado positivo (en aquel momento se localizaron a cuatro trabajadores sin permiso de trabajo y en situación irregular).

En la actualidad, con esta nueva operación, los agentes identificaban a una plantilla de 12 empleados, de los cuales la mitad estaba en situación irregular en el país.

Supuestamente el responsable del establecimiento, de 63 años, se aprovechaba de su situación de vulnerabilidad para explotarlos laboralmente.

70 horas de trabajo a la semana

Entre las conclusiones a las que han llegado los investigadores se destaca que, las víctimas eran sometidas a jornadas abusivas, alcanzando en algunos casos las 70 horas semanales -muy lejanas a las 40 horas máximas permitidas en España-.

Además el concepto de hora extra directamente no existía para estos trabajadores, que tampoco disfrutaban de modo reglado de vacaciones y días festivos.

En cuanto al sueldo que percibían, los empleados irregulares apenas ganaban unos 900 euros al mes, una remuneración que no alcanza el salario mínimo interprofesional, y de la que el empresario restaba 250 euros mensuales por el alquiler de una oficina, en la propia nave industrial en la que trabajaban, donde ´vivían´ varios de los afectados.

Un ´domicilio´ indigno y sin intimidad

Con colchones en el suelo y sábanas que servían a modo de separador de estancias, las víctimas compartían un improvisado ´domicilio´ sin las condiciones mínimas de salubridad e intimidad.

Tampoco la jornada de trabajo era mejor, pues las víctimas desarrollaban sus cometidos sin estar provistos del material óptimo de seguridad y algunos utilizaban a diario una máquina elevadora sin formación para ello y sin contar con elementos básicos de seguridad como botas y casco.

Controlados por las cámaras de videovigilancia, el empresario castigaba a las víctimas con multas, que podían rondar los 50 euros, por ir al baño con más frecuencia de lo que estimaba oportuno, o por demorarse unos minutos a la entrada de la jornada laboral.

Tras recabar toda la información los agentes detuvieron al hombre y el caso ya está a disposición del Juzgado de Instrucción número 3 de Torremolinos.

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