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Sentencia

Condenado por el abandono de una niña con la que convivía en una casa ocupada de Torremolinos

La menor vivió siete meses sin estar escolarizada en una vivienda en ruinas, en la que su madre se prostituía y en la que pasaba mucho tiempo sola, a veces apartada en la terraza hasta altas horas de la madrugada

Los hechos ocurrieron en una  céntrica calle de Torremolinos

Los hechos ocurrieron en una céntrica calle de Torremolinos / L.O.

Málaga

La niña vivió al menos siete meses en una casa en ruinas que su madre había ocupado junto a su pareja en una céntrica calle de Torremolinos. El inmueble carecía de los elementos básicos de habitabilidad y las condiciones de higiene y salubridad eran mínimas. Pocos muebles y rotos. La ausencia de electrodomésticos y cocina les llevaba a comer muchas veces en hamburgueserías o locales de comida rápida. La habitación en la que dormía la menor no tenía cristales en las ventanas. Un colchón en el suelo, vidrios rotos y basura. Las paredes mostraban pinturas que parecían obra de la chiquilla, que entonces tenía 11 años.

No siempre pasaba la noche a cubierto. Algunos testigos, como una vecina que vivía enfrente, declararon que la veían en la terraza demasiado tiempo, muchas veces hasta las siete de la madrugada. Sola. La sentencia considera probado que esto ocurría cuando su madre ejercía la prostitución en el inmueble y le pedía que esperara en el balcón. Cuando la mujer y su pareja, ambos trabajadores sexuales, desarrollaban la actividad fuera de la casa, la niña pasaba horas encerrada. Sola. La vecina, que conocía a la pareja, se quedó alguna vez a cargo de ella. Jugaban, hablaban, se daba cuenta de que dormía mucho de día porque de noche no descansaba. Desconocía qué comía y dónde.

Llamada a la Policía Local

Otra mujer que vacacionaba cerca terminó avisando a la Policía Local porque veía cosas «raras» para una niña de esa edad. Quedó con los agentes cerca de la playa y les llevó a la menor. Los servicios sociales se activaron inmediatamente y unas trabajadoras del equipo técnico del Ayuntamiento de Torremolinos confirmaron que no estaba escolarizada, seguramente para evitar la madre la intervención del servicio de protección de menores. El atestado del cuerpo municipal reflejó que ya tenían conocimiento de la convivencia de la pareja y la menor en una zona de prostitución y consumo de drogas. La víctima, ya mayor de edad, declaró hace unos meses en el juicio que en aquella época era consciente de que ambas cosas ocurrían en la casa, pero que él la trataba bien y la llevaba a comer. La resolución destaca que, una vez a cargo de los servicios sociales, la situación de la menor se normalizó y que su autoestima incluso se reforzó por los rasgos de su personalidad.

La sentencia

La pareja fue investigada inicialmente por iniciar a la niña a la prostitución (explotación sexual de menor), pero esta calificación se descartó. La Audiencia Provincial ya ha dictado sentencia para el hombre, ya que la madre de la chica no ha podido ser juzgada al encontrarse en rebeldía. El fallo lo considera autor de un delito de abandono de menor y le impone un año y medio de prisión; la inhabilitación especial para el ejercicio la patria potestad derechos de guardia, tutela y curatela o acogimiento durante seis años; la prohibición de aproximarse a la joven a menos de 500 metros durante cinco años; y 5.000 euros de indemnización por los daños morales.

Pese a que el procesado no es el padre biológico, la resolución considera que omitió el cuidado y la atención hacia la menor, «a lo que estaba obligado por la convivencia».

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