18 de diciembre de 2011
18.12.2011
Humor

Yulen, el peluquero

La elegancia de un cómico que busca la conexión con el público

18.12.2011 | 06:00

Este malagueño de Cártama alterna el cepillo y el secador con los escenarios. Yulen es uno de esos humoristas de los de antes, con un toque muy especial para contar chistes y con una gran capacidad para conectar con el público. Desde pequeño le pedía dinero a sus tíos y abuelos para comprar cintas de cassette de grandes humoristas como Arévalo, Eugenio, Paco Gandía...


Con 15 años se subió por primera vez a un escenario y se puede decir que desde entonces no ha parado. Hace cuatro años comenzó con esto de los monólogos y hoy son la base de sus espectáculos. «Comencé por culpa de un primo que iba a un pub que hacía  monólogos y me calentaba la cabeza con que yo serviría para eso... Fui una noche y después de actuar unos quince minutos automáticamente el dueño del local me cerró una fecha porque gusté mucho. Yo creo que si ese día no hubiese gustado ahora no estaría donde estoy», recuerda Yulen.


La peluquería es una de las bases de inspiración para sus textos, con los cuales busca una imagen seria y una elegancia en el escenario, con el objetivo de que el público se meta en sus historias. «Me ayudan mucho los comentarios y chistes que me cuentan en la peluquería, los correos que me mandan los amigos por internet... A continuación yo lo monto y lo adorno a mi estilo», explica.

Para él es fundamental la forma de contar las cosas, quizás sea ésta la clave de su éxito. Ferias, bodas, despedidas de soltero... A Yulen no le falta el trabajo, asegura que en Málaga hay mucho humor y del bueno. Aunque dice que le gustaría vivir de ello por ahora no va dejar su profesión, «los pelos nunca dejan de crecer».

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