31 de octubre de 2018
31.10.2018
Valle de los Caídos

Conoce al artista gallego que ha pintado la tumba de Franco

El escultor admite ser un provocador que se mueve en el límite entre la realidad y la ficción

31.10.2018 | 17:06
El artista gallego, Enrique Tenreiro.

Enrique Tenreiro es un provocador, y lo admite, por eso se dedica a la escultura, por ser el espacio de las cosas, personas y emociones, así como a toda acción artística, como llama al pintado de la tumba de Franco, que sea "por la libertad", como este "escarnio que busca la felicidad".

A este gallego, que forma parte de una ilustre familia de A Coruña y se mueve en ese estrecho límite entre la realidad y la ficción, se le ocurrió ponerse de rodillas ante esa lápida en el madrileño Valle de los Caídos, pintar una paloma de la paz, volcar un bote de pintura roja y escribir, precisamente, "Por la libertad".

Una "libertad robada", ha contado, todavía abrumado, en una entrevista telefónica hoy con Efe, porque a la mayoría de españoles se la han sustraído, y todo el continente y contenido de su hazaña premeditada va dirigida a ese colectivo. "Ni siquiera es contra Franco: es para arrancar al menos a esas personas una sonrisa".

Deferencia con la generación dañada

No quería hacer daño a la familia Franco, tampoco a sus seguidores, dice, pero sí tener una deferencia para con esa generación "dañada", en un intento de aliviar el dolor causado, el que soportan, sostiene, los perdedores de una Guerra Civil que "nunca debería haberse producido".

Él, en concreto, tuvo abuelos en los dos bandos, y por eso sabe que esa herida "que muchísima gente guarda en sus corazones" cuesta cerrarla, así que "ojalá que algún día no exista más rencor por el pasado reciente".

Enrique Tenreiro, que no tiene antecedentes penales y podría enfrentarse ahora a un delito de daños con una posible circunstancia agravante de odio, no se ha detenido a pensar en cómo puede tratarse este asunto en la vía judicial, pero sí que no descarta, dado el caso, recurrir a una campaña de pequeños mecenazgos, "de 'crowdfunding'", en el supuesto de tener que abonar una penalización económica.

No es la primera vez que Tenreiro salta a la primera plana mediática, puesto que este amante del juego de apócrifos y defensor de la sobredosis de trabajo y sueños acumula un buen historial.

Así, ya ha desfilado por la plaza de María Pita, en A Coruña, a pecho descubierto y con una cruz, para denunciar el "peso" que ha de soportar su comunidad por la construcción en tiempos del fallecido Manuel Fraga en la Xunta de la Ciudad de la Cultura.

También ha entrado semidesnudo a la Fundación Luis Seoane en una reivindicación de la libertad del arte y, más allá de estas fronteras, no ha dudado en acudir a la zona más animada de Nueva York, a Times Square, con bañador y toalla, tumbado sobre el asfalto, tal cual como un despojado.

Este padre de dos hijos, nacido en 1969 y divorciado desde que cumplió cuarenta años, como suele recordar, al asociarse esta edad al inicio de una crisis profunda en el varón, ha desafiado hoy la seguridad y ha conseguido ganarse otro titular, copando toda la atención.

Reconciliación de todos

En un vídeo del momento de su pintada en la tumba de Franco que grabó su paisano Pedro Armestre, un reconocido fotógrafo de Verín (Ourense), advierte Tenreiro que lo hacía por la "reconciliación de todos, para que no haya ningún bando vencido".

Tras ello, ha sido retenido por el personal encargado de la protección y, recobrada la libertad de movimientos, ha empezado a recibir por lo sucedido numerosos insultos, tal y como él ha dicho, a través de su teléfono móvil y redes sociales.

"Los que no son ultrajes no los cuento", ha señalado y, si hubiese tenido colaboradores en lo pergeñado, tampoco lo desvelaría.

Pero, a tenor de las críticas vertidas, pide "disculpas a todos los que puedan sentirse ofendidos o no comprendan el motivo de tal acción", la de un hombre que es en realidad "muchos hombres" con otras tantas inquietudes, y no se trata de una cita de Borges, y que tiene otra de sus fijaciones en los Borbones, a los que llama "bombones".

Enrique Tenreiro es un miembro destacado de un clan clave en la arquitectura y en el mundo del arte en sí, una importante saga que inició Antonio Tenreiro Rodríguez (1893-1972), autor del gallego Mercado de San Agustín; Antonio Tenreiro Brochón (1923-2006), magnífico pintor; Jaime Tenreiro (1955-2018), un hombre lúcido que consagró buena parte de su existencia a una de sus habilidades, el dibujo; y Enrique Tenreiro, que expone en la joven Galería ArtBy's, que se desvincula de cualesquiera movimiento o performance en clave política

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