13 de febrero de 2019
13.02.2019
Crítica

Nada puede con el cariño

Reseña de la obra 'El funeral', que cerró el Festival de Teatro del Cervantes

13.02.2019 | 13:02
Concha Velasco, en un momento de la obra

'El funeral'

  • Compañía: Pentación Espectáculos
  • Autor y dirección: Manuel M. Velasco
  • Intervienen: Concha Velasco, Jordi Rebellón, Irene Soler, Irene Gamell, Emmanuel Medina
  • Lugar: Teatro Cervantes

De la mano de Pentación Espectáculos, Manuel M. Velasco dirige 'El funeral', obra escrita también por él mismo y que trae como principal reclamo la presencia de Concha Velasco en el papel protagonista. Aquí estamos en el funeral-homenaje de una gran actriz, una de las más importantes de España, y a la que asisten sus fieles y familiares. La acción se sitúa en el propio Teatro Cervantes, pues se supone que así lo ha querido la misma artista. Aquí también se dará lectura al testamento. Además de los espectadores, naturalmente, -que por cierto tienen la oportunidad de subir al escenario antes que empiece la ceremonia y ver de cerca el catafalco con la difunta- están las dos nietas, un presunto nieto y el representante. Da comienzo la comedia. Lo cierto es que es un texto bastante irregular por decirlo suavemente. No hay sorpresa pese a que la obra crea que la va a haber. Carece de interés porque no nos cuenta nada trascendente y se pierde en chascarrillos que sólo salva Concha Velasco con su ánimo escénico. Los intérpretes, parece mentira, pero andan por el escenario con tan poca fortuna como si fueran aficionados. Que no arregla ni la presencia de Jordi Rebellón.

Y la puesta en escena es tan poco original como podría serlo la de cualquier asociación vecinal, que incluso algunas tienen más imaginación. No es ni mucho menos lo que se espera de una gran productora como es Pentación. Pero el cariño lo puede todo. Es el arma secreta. Nada puede con el cariño del espectador hacia una artista tan importante como es Concha Velasco. Sus fieles, que abarrotaban el Teatro, se lo van a perdonar todo. Es justo. Una trayectoria como la suya no va a lograr que un traspiés le robe la devoción de los admiradores. Y eso a pesar del sabor agridulce que deja presenciar un espectáculo que, a pesar de estar hecho para ella, parece más bien hecho para hundirla.

Si el texto no vale nada, menos aún la dirección que parece totalmente ausente. Un par de indicaciones y que cada cual haga lo que pueda. No es suficiente fiarlo todo a la presencia de Concha Velasco y sus fans. Más aún si a la que diriges y está en el escenario es tu propia madre. Pero el cariño todo lo puede. Porque de otra manera no sé si la propia Concha no se habría retirado del espectáculo a tiempo. Pero esa actriz maravillosa que destila arte por los cuatro costados puede con todo. Sus seguidores la van a seguir queriendo y asistirán al próximo trabajo con el que sabemos que nos sorprenderá y bien viva.

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