13 de febrero de 2019
13.02.2019
Museos municipales

Francés vende su empresa, deja el CAC y nombra directora a Helena Juncosa

El nuevo secretario general de Innovación Cultural de la Junta abandona «todos los cargos en empresas y fundaciones» para no incurrir en incompatibilidades y pone a parte de su equipo al frente del centro malagueño

13.02.2019 | 21:38
De izquierda a derecha, Almudena Bocanegra, Fernando Francés, Helena Juncosa y Sylvie García.

Fernando Francés deja el CAC Málaga. Su empresa, Gestión Cultural y Comunicación, ya no es suya. Asegura haberla vendido «el pasado lunes a un grupo de inversores». Pero este cambio de titularidad de la empresa adjudicataria de la gestión del Centro de Arte Contemporáneo de Málaga no ha sido, al parecer, suficiente argumento para que el Ayuntamiento tome los mandos del CAC hasta que se resuelva el concurso (dentro de unos dos meses): Francés ha nombrado a Helena Juncosa, su mano derecha, como su provisional sucesora hasta el fin del contrato contraído con el consistorio. Y lo mismo ha hecho con la gerente, Almudena Bocanegra, que será sustituida por Sylvie García.

Helena Juncosa Cirer, licenciada en Geografía e Historia, especialidad Prehistoria, Historia Antigua y Arqueología, es una cara conocida por los asiduos al CAC. La responsable de exposiciones tiene amplia experiencia en el comisariado artístico: en su currículum destacan sus trabajos para la Galería Horrach Moyá, junto a la que ha desarrollado exposiciones de Sylvie Fleury, Lawrence Weiner y Marina Abramovic, entre otros.

Tanto el gestor cántabro, ahora nuevo secretario general de Innovación Cultural y Museos de la Junta de Andalucía, como Bocanegra, nombrada gerente de la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales, se mudan de la mano a Sevilla, aunque no sin antes haber dejado bien atados sus intereses en el espacio malagueño. Durante la despedida ofrecida ayer, a la que no acudió ningún representante municipal –ni el alcalde ni la concejala de cultura, Gemma del Corral, asiduos a las presentaciones e inauguraciones del centro, se asomaron por el acto, pese a que la última estaba anunciada–, Francés se dedicó a elogiar su propia gestión con frases como «Hemos hecho un trabajo excepcional». También recordó Francés las muchas exposiciones realizadas durante estos años así como el número de visitantes recibidos. Respecto a la exposición más visitada en la historia del CAC, la muestra Joaquín Sorolla Visión de España –que tuvo que acoger el centro en 2008 pese a sus reticencias–, el cántabro aseguró que la gente acudía en masa «por el espectáculo y no por la cultura».

Con el fin de no incurrir en incompatibilidades con su nuevo cargo en la Junta, Fernando Francés aseguró haber abandonado «todos los cargos en empresas y fundaciones», y no ocupar en este momento «ningún cargo en ninguna entidad ni pública ni privada». Preguntado si los nuevos propietarios de Gestión Cultural y Comunicación podrán continuar con sus aspiraciones de ganar el concurso municipal abierto para la gestión del CAC, aseguró que no existe «ningún problema» para ello y manifestó su predilección a que sea esta empresa y no otras la que se haga con la gestión del antiguo Mercado de Mayoristas.

«No estoy imputado»

A la par que se producía esta rueda de prensa de despedida, el portavoz de Adelante Andalucía, Antonio Maíllo, afirmaba que si el Gobierno andaluz fuera «coherente» el nuevo secretario general de Innovación Cultural «debería dimitir» al estar «imputado» por un delito contra el patrimonio histórico. A las preguntas de los periodistas sobre su participación en el caso Invader, Francés aseguró: «No estoy imputado», por lo que se negó a responder sobre ninguna consideración al respecto. «Ni una palabra para el comentario de Podemos. En ese partido son unos ignorantes», añadió.

El gestor, que está siendo investigado en las diligencias abiertas a raíz de la querella de la Fiscalía por los mosaicos del artista Invader colocados en edificios de la capital malagueña integrados como Bien de Interés Cultural (BIC), por lo que ha sido llamado a declarar a los juzgados, negó que él o su equipo tuvieran relación con las acciones de Invader. «Ni le invité, ni le pagué, ni le facilité las localizaciones; ni siquiera le acompañé, ni yo ni nadie de mi equipo».

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