06 de abril de 2019
06.04.2019
Artes Escénicas

Los Premios Lorca reconocen los 30 años de trayectoria de El Espejo Negro

La compañía liderada por Ángel Calvente y Carmen Ledesma recibirá el homenaje de los galardones andaluces

06.04.2019 | 05:00

En el marco de los VII Premios Lorca, la Asociación de las Artes Escénicas de Andalucía (Aresan), con el apoyo oficial de la Fundación SGAE, ha concedido este año el Premio Lorca de Honor a la actriz María Alfonsa Rosso, representante del mundo de la interpretación de Andalucía y conocida por sus trabajos en las artes escénicas, en el cine y la televisión, así como a la compañía malagueña El Espejo Negro.

Ángel Calvente y Carmen Ledesma fundaron la compañía El Espejo Negro hace 30 años. Referente europeo en el campo de las marionetas, su marcado estilo, provocador, innovador y técnicamente impecable han convertido a la compañía El Espejo Negro en inspiración gracias a la Escuela que Ángel Calvente creó en Málaga en 2011. Con 15 espectáculos dedicados tanto a público familiar como de adultos han recibido dos Premios Lorca (2013 y 2014) y dos Premios Max (2009 y 2012). Con la obra Espejismos, recién estrenada, cumplen el treinta aniversario de la compañía.

María Alfonsa Rosso, que forma parte de la historia del teatro andaluz, se hizo imprescindible desde sus inicios en la escena andaluza participando como actriz en más de seis producciones del Centro Andaluz de Teatro entre las que resaltan Doña Rosita la soltera, La casa de Bernarda Alba y Bodas de sangre.

Igualmente, la organización ha otorgado fuera de la competición el Premio Lorca a la Difusión de las Artes Escénicas a la periodista Lola Pantoja, que publica normalmente en el diario El Correo de Andalucía bajo el seudónimo de Dolores Guerrero. Además, se ha concedido el Premio Lorca Programadora a Victoria Guzman, con una trayectoria de 30 años dentro del Área de Cultura de la Diputación de Sevilla.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

MO YAN Editorial Kailas publica 'Una carretera en obras', un relato que Mo Yan escribió en 1986 y que, junto a otras novelas como 'Sorgo Rojo' o 'Grandes pechos amplias caderas', encumbran a Moyan a la concesión del Nobel en 2012


Thomas Hardy, la visión del fatalismo | Sorderberg, el clamor y el fango | Ángeles y demonios de la dictadura de Videla | Guillermo Busutil reseña 'Mediocracia', de Alain Deneault | Harry Bosch, el héroe cotidiano