23 de abril de 2019
23.04.2019
Música

Una apasionada directora de orquesta

Amadora Mercado recibió ayer el XIII Premio Fundación Musical de Málaga al mejor expediente del Conservatorio de Música de Málaga del pasado curso

23.04.2019 | 05:00
Una distinción que «afina» las carreras desde 2007. Laura Lara Moral inauguró en 2007 la nómina de músicos y estudiantes aspirantes a la excelencia en el Conservatorio Superior de Málaga. Ella fue la primera en recibir la distinción de la Fundación Musical de Málaga, creada para allanar el camino hacia la gloria a grandes talentos de la música

La joven ha recibido un galardón con el que se reconoce el esfuerzo y la dedicación en todos sus años de estudio, entrega que le ha llevado a conseguir la mejor nota media del centro, un 9,65. Junto a una dotación de 30.000 euros, la distinción le permitirá continuar sus estudios en dirección orquestal en el extranjero para poder seguir forjando su carrera profesional y conseguir una de las metas que forman parte de su sueño: poder dedicarse plenamente a ello y llegar a ser titular de una gran orquesta

Inmersa en el mundo de la música clásica desde los ocho años, Amadora Mercado Pérez, una jienense de 25 años se ha convertido en el nuevo talento avalado por la Fundación Musical de Málaga. La entidad le hizo entrega ayer del decimotercer premio que lleva su nombre por el mejor expediente del Conservatorio Superior de Música. Espaldarazo a una joven alumna brillante y futura promesa de la dirección orquestal que persigue sus sueños a base de esfuerzo, dedicación y mucha pasión.

Esta entrega continua es lo que le ha llevado conseguir ser la estudiante con mayor nota de todo el centro educativo donde el pasado curso realizaba sus estudios en dirección de orquesta, logrando una nota media de 9,65. A pesar de que comenzó estudiando piano y continuó con el clarinete en sus manos, tras terminar sus estudios con este instrumento de viento, se dio cuenta de que lo que realmente le hacía sentir la música era la dirección: «Cuando estoy tocando el clarinete me siento feliz y me encanta, pero lo que experimento mientras dirijo es mucho más intenso: puedo cambiar y moldear cosas que como simple músico no puedo y eso me hace sentir mucho más llena», explica.

Gracias al premio, dotado con 30.000 euros, con el que ha sido reconocida, Amadora podrá continuar su formación en el campo que le apasiona y perfeccionar sus dotes musicales en la rama y centro que ella misma decida, pero siempre bajo la idea de desarrollar su carrera en dirección de orquesta. Para ello, tiene claro que cruzará las fronteras españolas, aún sin saber dónde pero sí con una gran meta: la de ser titular de orquesta. «Ya he valorado varios centros en los que continuar mi formación como la University of British Columbia de Vancouver (Canadá) o el Heinz Eisler de Berlín como buenas opciones donde forjar una carrera como la que quiero hacer». Esta apuesta por el extranjero también la realizó su antecesora, la pianista Claudia Fernández, quien actualmente cursa sus estudios en el en el Royal Collage de Londres gracias a este galardón.

Sabe que es una carrera difícil, más para una mujer: el director varón es un estereotipo, un lugar común en la música clásica. «Es un papel que siempre ha estado desarrollado por hombres, pero cada día somos más y pronto no será extraño vernos dirigir una orquesta», asegura. Ahora gracias a este premio, no sólo servirá de ejemplo para muchas jóvenes, sino que es una forma más de dar voz a esta música, en ocasiones tan poco respaldada. «Para mí supone una alegría enorme que reconozcan todo mi trabajo, porque es una profesión con pocos apoyos y poca visibilidad en la que en ocasiones se dan situaciones precarias. Es un orgullo saber que alguien lucha por la música».

Amadora Mercado desempeña actualmente el cargo de directora titular de la Sociedad Filarmónica de Salteras de Sevilla y también ha recibido el Premio en Dirección de Orquesta Octavio Calleya por el Conservatorio Superior de Música de Málaga y mejor alumna por la Sociedad Filarmónica Ntra. Sra. de la Oliva de Salteras; a los que desde ayer, le suma el premio de la Fundación Musical de Málaga 2019.

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