16 de junio de 2019
16.06.2019
Pintura

La desnudez de la mirada de Maite Rojas, en la sala Barbadillo

La primera muestra individual de la pintora malagueña podrá visitarse hasta el próximo día 24

16.06.2019 | 05:00
La obra «Una vida mejor» de Maite Rojas.

La sala Manuel Barbadillo acoge la primera exposición individual de la artista malagueña Maite Rojas. La muestra, bajo el título El reflejo del alma a través de la mirada, presenta una serie de veintitrés retratos en varias técnicas, en las que cabe destacar el carboncillo y el lienzo sobre óleo. Esta artista emergente malagueña retrata de una forma única los rostros y las miradas de indigentes, personas más desfavorecidas y refugiados. «Siempre he querido plasmar en mis obras todo lo que he sentido y me provocan las miradas de los más desfavorecidos, he colaborado bastante con Los Ángeles de la Noche, y siempre me ha llamado mucho la atención los rostros de sufrimiento y dolor de las personas menos afortunadas, sobre todo sus miradas. Sólo espero que los visitantes consigan ver lo que transmite cada pintura», señala la autora de la muestra Maite Rojas, que lleva pintando tan sólo tres años pero que ya ha conseguido diferentes reconocimientos como el Premio del Público en el Salón Internacional de Pastel de Saint-Aulaye (Francia) del año pasado donde estuvieron expuestas 340 obras y fue visitado por 5.500 personas. La malagueña participó con su obra Una vida mejor, que también forma parte de la muestra de la sala Manuel Barbadillo. La exposición, que podrá visitarse hasta el próximo 24 de junio permanecerá abierta de lunes a sábado de 10.00 a 13.30 y de 18.00 a 21.00 horas.

Maite Rojas transmite con cada retrato, desnuda la mirada tanto del personaje protagonista de la obra como de aquel que la contempla. Según el profesor portugués Salvador Massono, Maite es «la pintora de la desnudez del alma, porque es capaz de dibujar, captar y ver lo más noble de la vida».

Esta muestra es muy especial para la artista, ya que su padre juega un papel decisivo: «Además de un sueño cumplido, es un doble homenaje. Un homenaje a todas esas personas que viven en la calle o que son refugiados, y un homenaje a mi padre, que falleció el pasado 17 de abril y que me animó siempre a pintar».

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