24 de octubre de 2019
24.10.2019
La Opinión de Málaga
Distinción a un mito

Pepa Flores: Goya de Honor entre sus paisanos

La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas le guiña un ojo a Málaga, la ciudad en la que celebrará su próxima edición, concediéndole uno de sus máximos galardones a una de sus vecinas más icónicas

24.10.2019 | 05:00
Pepa Flores, en una imagen de archivo.

Marisol, la exniña prodigio, retirada de la vida pública, recibirá la máxima distinción de la comunidad cinematográfica de la que formó parte en el Palacio de los Deportes Martín Carpena el 25 de enero. La intérprete malagueña asegura sentirse "muy honrada y agradecida" por el reconocimiento y le ha deseado "mucha salud a nuestro cine".

Ya la avisó Mariano Barroso, el director de la Academia de Cine, tras la firma del acuerdo con el Ayuntamiento para la celebración en Málaga, el 25 de enero, de la próxima edición de los Goya: la ciudad no va a ser mero escenario de la gala sino que habrá fuertes lazos con personajes y protagonistas de la capital de la Costa del Sol. Pues bien, la institución cinematográfica comunicó ayer mismo que ha acordado reconocer a la actriz y cantante Pepa Flores con el Goya de Honor 2020.

No está confirmado ni desmentido que la malagueña, cuyas apariciones en actos públicos durante los últimos años pueden ser contadas con los dedos de una mano, acuda a recibir el galardón. Pero lo cierto es que ésta es la mejor oportunidad posible para ello, porque lo recogería en su tierra y entre los suyos, con el calor de los vecinos además del de la comunidad cinematográfica patria. Desde su retiro voluntario a finales de los 80, la estrella ha roto su silencio en muy pocas ocasiones, pero sí ha querido ofrecer unas declaraciones a la propia Academia tras conocer su designación: ha afirmado sentirse «muy honrada y agradecida por este reconocimiento», y por ello quiere «darle las gracias a la Academia y desearle mucha salud a nuestro cine».


Icono

Figura icónica del cine español, Pepa Flores (Málaga, 1948) recibirá este premio honorífico por «sus inolvidables interpretaciones y por ser una de las actrices más queridas y recordadas por el gran público», argumenta la institución cinematográfica.

Foto deCésar Lucas
Fenómeno de masas de los 60 y 70, la niña prodigio conocida como Marisol hizo cantar, bailar y sonreír en las exitosas y populares comedias musicales que protagonizó. En su paso a la madurez demostró su capacidad como actriz dramática en producciones dirigidas por Juan Antonio Bardem, Carlos Saura y Mario Camus, a cuyas órdenes rodó 'Los días del pasado', trabajo que le valió el premio a la mejor interpretación femenina en el Festival de Karlovy Vary.

Los comienzos del mito Marisol-Pepa Flores se remontan a su participación en una actuación con el grupo de coros y danzas de Málaga en TVE, donde fue descubierta por el productor y representante Manuel Goyanes, con quien inició su carrera cinematográfica. Su leyenda se forjó desde sus primeros pasos como actriz y cantante porque, a la recordada 'Un rayo de luz' a las órdenes de Luis Lucía, con quien también filmó 'Ha llegado un ángel', 'Tómbola', 'Las 4 bodas de Marisol' y 'Solo los dos', siguieron 'Marisol rumbo a Río'; 'La nueva Cenicienta'; 'Búsqueme a esa chica', con el Dúo Dinámico, y 'Cabriola', de Mel Ferrer.

Curiosamente, en 'Caso cerrado', el último filme que rodó, integraba el elenco otro malagueño que será, casi con toda seguridad, otro gran protagonista de la edición más boquerona de los Premios Goya, Antonio Banderas: ¿Y es que alguien duda de que el galardón al Mejor Actor Protagonista (por Dolor y gloria, de Pedro Almodóvar) no será suyo? Por cierto, Banderas recibió el Goya de Honor hace muy poco, en 2015.

"Exilio"

«Cuando vives en el mundo del espectáculo estás inmerso en un universo que no es cierto, no vives la realidad; y cuando ese mundo se desmorona, puedes llegar al suicidio» es una frase que se le atribuye a Pepa Flores y que argumenta a la perfección su exilio artístico desde los años 80. Pero la malagueña no es ningún misterio ni ningún secreto: sus vecinos de La Malagueta la ven casi todos los días paseando a su perro frente al paseo marítimo; muchos nerjeños aún recuerdan sus escapadas en moto junto a su marido, el italiano Massimo Stecchini; y si se fija usted bien, quizás en alguna procesión de la Semana Santa la vea porque ella, aunque se defina «comunista, comunista», no puede desprenderse del brillo y la majestuosidad de los tronos. O si pasa por Moclinejo quizás se la encuentre por allí, donde tiene una finca de 149 metros cuadros con piscina, un huerto y varias gallinas.

Ojalá se suba al escenario dispuesto en el Palacio de los Deportes José María Martín Carpena. Convencerla puede ser difícil, desde luego: ni siquiera volvió al estudio de grabación para participar en el disco que su hija, Celia Flores, dedicó al repertorio de su madre. Pero valdrá la pena intentarlo, desde luego. Ojalá rompa Pepa Flores su silencio en los Goya. No tendrá mejor escenario y compañía posible.

Exposición dedicada a Marisol en La Térmica

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