06 de noviembre de 2019
06.11.2019
Semblanza

Fallece José Ángel Chacón, luthier y maestro artesano de reconocido prestigio

Enamorado de la madera y la música muere a los 86 años debido a una infección del aparato respiratorio que lo mantuvo ingresado cerca de un mes en el Hospital Civil de Málaga

06.11.2019 | 14:39
José Ángel Chacón Tenllado, en su taller de luthería

Ha fallecido Ángel Chacón, un apasionado de su trabajo que entendía este oficio como un modo de vida que no estaba dispuesto a abandonar ni por la enfermedad respiratoria que sufría desde hacía años. Ha tenido gran influencia en el mundo de la luthería por el cuál se convirtió en presidente de la Asociación de Maestros Luthier en los años 1993 y 1994, profesor asociado en la Universidad de Granada, reconocido en el "Dictionnaire Universel des Luthier" y galardonado con la "Medalla de plata al mérito de las Bellas Artes" por el Ministerio de Cultura. Fue nombrado Maestro Artesano por la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía en el 2011. Y se convirtió en "Socio de Honor" del MIMMA en el año 2017.

Nacido en el pueblo cordobés de Aguilar a finales de 1933 desde niño siempre supo que su lugar estaba al lado de la música, para él esta era "la forma más bella de expresar nuestro sentimientos". Era un pequeño afortunado que pertenecía a una familia acomodada en la que cuál tuvo la oportunidad de empezar sus estudios musicales pero que tras un revés familiar tuvo que abandonar. Llegó a Málaga en 1945, varios años más tarde ingresó en la escuela de Formación donde descubrió su pasión por la madera, allí empezó su trayectoria artesanal. A los 20 ingresó en una empresa metalúrgica donde su director le propuso estudiar en la Escuela de Peritos. Allí descubrió otra de sus pasiones: el dibujo y la geometría.

Con las distintas habilidades y conocimientos que aprendió siendo modelista junto con su pasión por la madera, la música y el dibujo consiguió crear su primer violín pero que tras varias críticas de algunos violinistas malagueños decidió que su camino en la lutheria no estaba en la capital malagueña y decidió marcharse a Italia, aprovechando una oferta en Biella, ciudad de Piamonte. A principio de los setenta montó su primer taller como luthier. El primer violín que construyó, el mismo que en Málaga llamaron "mueble bien hecho", se lo compro un violinista de Turín al que le gustó el sonido.

En 1976, se celebró la primera trienal Internacional en Cremona en la cuál participó con un violín y una viola con el nombre de Antonio Stradivario, fue el primer español admitido y diplomado en este prestigioso concurso. También participó en las tres siguientes trienales de 1979, 1982, y 1985, con violonchelo las dos primeras y con un contrabajo la última. A partir de la primera trienal, se acabaron las restauraciones de muebles y no le faltó trabajo como luthier. A partir de aquí se nombre empezó a ser conocido desde Biella como constructor y restaurador.

Desde su estancia en Italia fabricó tres violines, dos violas, dos violonchelos, un contrabajo, tres guitarras, un laúd, un clave y algunos arcos de contrabajo pero ninguna guitarra hasta que conoció al gran compositor y guitarrista Angelo Gilardino el cuál le encargó un laúd renacentista para un alumno suyo. Al señor Gilardino le llamó la atención que siendo español y andaluz no hubiese construido una guitarra, así que comentado el tema le encargó una.

Con esfuerzo y dedicación pronto alcanzó prestigio y decidió volver a España para abrir una Escuela de Lutheria. A su vuelta, en 1983, fue testigo de como su trabajo pronto comenzó a ser conocido y apreciado. Cuando consiguió una estabilidad económica vio cumplido su deseo de admitir a algunos alumnos. Durante cuatro años, todos los días empezaron a pasar gran variedad de personas por su taller. El esfuerzo se vio recompensado cuando consiguieron presentar en el Teatro Cervantes una exposición de guitarras dirigida por Eusebio Rioja en 1989 y titulada: "Quinientos años de guitarra en Málaga".

En poco tiempo los comentarios favorables a este primer intento, se fueron expandiendo fuera de Málaga. Hacía poco que se había constituido La Asociación Española de Maestros Luthier, siendo Presidente desde su fundación Ramón Pinto. De esta asociación, pronto formaron parte Chacón y su hijo, colaborando con su presidente y demás socios en el asentamiento de sus bases, primero como socio y más tarde consiguió llegar a ser presidente.

Después de la exposición en el Teatro Cervantes, consiguió el apoyo de el Ayuntamiento para su proyecto de enseñanza. En poco tiempo se consiguió la Escuela Taller . A partir de aquí solo vinieron éxitos profesionales que culminó con la entrega de la Medalla de Plata a las Bellas Artes de la mano del Ministerio de Cultura. Acudió en Granada al Festival Internacional de Música y Danza, "Manuel de Falla" para impartir cursos de luthería en dos ocasiones que tuvo que dejar en su marcha a Sevilla.

El Ayuntamiento de Málaga le concedió el premio a la mejor labor musical del año en el teatro Cervantes. Estuvo apunto de perder la escuela debido a un cambio de gobierno en el Ayuntamiento pero gracias a un artículo de prensa en el cuál se reconocía su labor, el Ayuntamiento decidió mantener la escuela taller pero esta vez de la mano de su hijo. Más tarde aceptó la propuesta de la Junta de Andalucía para ampliar con la lutheria la escuela de artesanos de Gelves en Sevilla. De su época sevillana siempre destacó la labor que realizó con las personas mayores en unos cursos especiales.

Su gran preocupación siempre fue que la luthería no iba con los planes de empleo de la Junta y que no estaba lo suficientemente reconocida. Hoy la Escuela Malagueña de Luthería Chacón dice adiós a la más bellas de sus creaciones, al profesor Chacón, pero no un adiós para siempre porque su trayectoria y su vida quedarán grabadas en cada una de las piezas que elaboro con sus manos, en cada taller que impartió y en cada conocimiento que compartió con este mundo.

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