07 de agosto de 2020
07.08.2020
La Opinión de Málaga
Cine

Málaga quiere filmar el "final feliz" de unos tiempos duros

El Festival presenta el formato con el que celebrará, del 21 al 30 de agosto, su vigésimo tercera edición - Las entradas salen esta tarde a la venta, a un precio un 50% inferior al que se anunció antes de la pandemia

07.08.2020 | 14:21
Málaga quiere filmar el "final feliz" de unos tiempos duros

«Es una mañana cargada de esperanza en la que os vamos a contar cómo se materializará un sueño colectivo». Con estas palabras, el director del Festival de Málaga, Juan Antonio Vigar, comenzó su intervención en la presentación, ayer, del formato con que la cita audiovisual buscará driblar, del 21 al 30 de agosto, el fantasma de la Covid-19, el virus que obligó al aplazamiento, en marzo, a tres días de su comienzo, de la vigésimo tercera convocatoria del certamen.

Todo ha cambiado, y mucho. Lo ha demostrado la propia rueda de prensa, en el Cine Albéniz, del Festival: los periodistas, sentados en las butacas asignadas, previo control de temperatura, con las obligatorias mascarillas y sin nota de prensa física (nada de papeles: un código QR permitía el acceso a un dossier online). El equipo comandado por Vigar quiere que éste, más que nunca, sea un festival con todas las garantías.

Será una edición «sencilla, práctica y prudente», en la que «primará el hecho cinematográfico sobre el evento social» y en la que el equipo del Festival quiere demostrar que «la cultura es segura». Así, por ejemplo, por razones evidentes, no se desplegará la alfombra roja frente al Teatro Cervantes para que los y las fans del cine español desaten sus pasiones (una de las grandes señas de identidad de nuestra cita) pero sí se organizará un photocall en los salones del Gran Hotel Miramar, para que los equipos de las películas de la Sección Oficial y los diversos invitados participen en la fiesta del cine español. Y se instalará una gran pantalla en la Plaza de la Constitución desde la que se podrá seguir todo lo que acontezca. Se eliminarán todas las actividades que supongan aglomeraciones, se reducirá al 65% el aforo de las proyecciones y se implementarán las medidas higiénico-sanitarias pertinentes que ya son moneda común en las salas de exhibición y teatros de todo el país desde hace semanas. Una de esas 'medidas' es muy especial: el Festival pondrá a la venta unas mascarillas homologadas creadas ex profeso por el prestigioso artista malagueño Javier Calleja (que ha donado todos los derechos de autor para ayudar, una vez más, en estos tiempos de pandemia). Un nuevo gesto de optimismo, color y luz para que, entre todos, desde la prudencia, la seguridad y la solidaridad retomemos nuestras vidas y nuestras ilusiones.

Sí, se han caído algunas películas (aunque se ha mantenido el 80% de la Sección Oficial, prueba del compromiso del sector con su amigo malagueño) y habrá ausencias, como las de Gael García Bernal (Premio Málaga) y Javier Fesser (Biznaga de Honor), pero continúa en pie el grueso de los homenajes y premios ya anunciados (Tatiana Hernández, Arturo Ripstein, Carlos Marques-Marcet, entre otros). «Hasta ahora todo indica que habrá una notable afluencia de invitados. y también de medios de comunicación. Todo el mundo considera que es muy importante que se celebre el Festival de Málaga», apuntó Vigar. Quienes también vendrán serán los directores de los festivales cinematográficos más importantes del país: todos quieren ver cómo se harán las cosas en este reencuentro del sector audiovisual para tomar nota.

Y no nos olvidemos de que habrá mucho, muchísimo cine: más de 150 películas de nuestro país y de las cinematografías en español distribuidas en las secciones ya habituales del Festival de Málaga. Porque eso es lo verdaderamente importante. Las entradas salen a la venta, en taquilla y en la web del certamen, a partir de las 17.00 horas y con un precio muy especial, un 50% inferior al anunciado, antes de irrupción de la Covid-19, para la edición. Porque hay que animar a que sigamos viviendo, asegura del capitan del Festival de Málaga: «Se puede vivir casi sin límites pero con limitaciones. Cerrarnos a vivir actividades seguras es un no vivir».

La evolución de la pandemia no invita a los mejores ánimos pero desde el certamen se trabaja con la ilusión de que la aplazada convocatoria se terminará celebrando: «Vamos a ir viviendo día a día, y cuando llegue ese río, si llega, ya veremos cómo cruzamos el puente». En cualquier caso, las instituciones, patrocinadores y colaboradores de la cita confían en Vigar y los suyos: de hecho, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, aseguró que ellos son los ganadores de la Biznaga de Oro de este año.

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