18 de agosto de 2020
18.08.2020
La Opinión de Málaga
Entrevista

"Me gustaría que mi música tan solo dependiera de mí mismo"

Tras su paso por 'Operación Triunfo', el músico andaluz Rafa Romera desconecta unos días en Mallorca mientras prepara su primer disco y su gira, con todas las entradas agotadas

18.08.2020 | 05:00
Rafa Romera, en el barrio marinero del Portitxol, en Palma.

Empezará el 5 de noviembre en Córdoba y el 21 de noviembre terminará en Barcelona.

Rafa Romera (Adamuz, Córdoba, 1996) empezó hace cinco años con un amigo tocando la guitarra. Después pasó a un grupo que se llamó Cuesta abajo, «porque así fue como terminó», comenta entre risas. Más tarde, mientras estudiaba Arte Dramático, creó el grupo Montemorango juntando a más amigos. Iban haciendo bolos por diferentes bares, hasta que, de una forma inesperada, terminó entre los 16 elegidos de la última edición de Operación Triunfo.

Poco descanso, ya que después del verano lanzará su primer álbum. ¿Qué estilo elegirá en sus canciones?
Sí, grabaré dentro de poco las tres últimas canciones. Son temas de buen rollo, pero también algún que otro nostálgico. Busco una fusión tanto en el estilo como en los sentimientos. Por ejemplo, la canción Callejuelas habla de las calles estrechas del centro de Córdoba donde la música está en la calle y se pasan el día canturreando.

¿Y las dos canciones últimas?
La segunda, Piesecitos, se centra en el momento que echas de menos a tu pareja, aunque ya no estoy con ella. Pero creo que las canciones son igual que los tatuajes: siempre formarán parte de tu historia. Y El niño bueno es la última, que trata sobre una persona que se ha criado en una familia culta y por circunstancias de la vida ha acabado en la drogas y totalmente sola. Ahora a él no le respetan y no se portan bien. Es una crítica social porque habla de la discriminación a una persona que ha tenido problemas y la sociedad suele mirar por encima del hombro. Solemos juzgar antes de conocer a las personas.

¿Este último tema se debe a una experiencia que ha vivido de cerca?
Sí, al final todo el mundo tiene a alguien que ha pasado por ahí, que lo ha pasado mal y que ha necesitado ayuda. Y muchas veces no se ha dejado ayudar y no se sabe por qué. La tenía hecha con una base de YouTube, pero la cogí así a bote pronto y quiero producir otra vez bien la canción.

¿El flamenco fusión es el género que más le define?
Posiblemente, aunque me gustaría un poco investigar. Ahora estoy mirando con un guitarrista hacer un poco una fusión entre el indie y el flamenco. Incluso unas bulerías con blues.

Mi rinconcito, su tercer single ya publicado, y que irá en su primer disco, homenajea a la playa, pero usted es de Córdoba.
La cosa es que nací en Córdoba pero con un mes de vida me fui a Málaga porque a mi padre lo enviaron allí a trabajar. Allí estuve 19 años. Entonces, quería hacer una canción en la playa que me he criado. No tanto en su forma que conocemos todos ese espacio, sino de la playa en invierno y la soledad en ella. Escribí la canción hace tres años y la tenía un poco en el tintero.

Ahora que puede vivir de la música, ¿se lo imaginaba igual que cómo lo está viviendo?
Realmente todo me sorprende. Antes estaba acostumbrado a hacer algunos bolos y se llegaban a algunos acuerdos de palabra y muy rápidos. En plan te daban 200 euros para los cuatro y a veces llegábamos y nos decían: 'Es que no tenemos 200 euros, a lo mejor 150'. Y, claro, ya habíamos cantado (ríe). Cambia mucho. En la industria musical hay mucha gente detrás. Cuando no estás metido en la industria, no te toman en serio.

¿A qué se debe esta falta de seriedad?
Es por una falta de compromiso social, que no ya económico. Molaría que la gente se aliara de alguna forma y se luchase por la cultura. Si la población apoyara la cultura al Gobierno no le quedaría otra. Es que con la cantidad de artistas que hay en España no se quiere apostar por la cultura porque se ve que no interesa o no genera un dinero para los grandes.

En su paso por Operación Triunfo, ¿el concurso les orienta una vez terminado?
Te pone en contacto con gente que vean que van con tu estilo y te pueda ir bien. Con Live Nation estoy muy contento porque puedo hacer mis temas y mis canciones. En cambio, no sé si hubiera firmado si me hubieran exigido retocar mis composiciones. Más adelante es una incógnita como irá la cosa, pero me gustaría que mi música tan solo dependiera de mí mismo.

Parece que ahora el concurso no se centra tanto en buscar una buena voz.
Este año creo que han buscado a un artista más que solo la voz. Es verdad que la voz es muy importante, pero al fin y al cabo es un conjunto de todo. Una canción que transmita al público o le transporte a algún sitio es lo que busca la gente, vivir una experiencia de dos horas para poder evadir sus problemas y disfrutar del concierto.

¿Qué le llevó a presentarse a OT?
Acompañaba al casting a mi expareja. No tenía ninguna pretensión. A veces sucede que cuando vas sin buscarlo, no tienes esa presión y vas a disfrutarlo. De alguna forma vieron eso y me eligieron. Fue un poco caótico porque no quería ir. Realmente pensaba que mi música no encajaría.

¿El consumo musical se mide mucho ahora en visualizaciones de YouTube?
Depende un poco del género que hagas. En el estilo urbano que se lleva ahora parece una competición a ver quien tiene más visualizaciones. A mí me gusta mucho el directo, y a lo mejor mis canciones no están tan enfocadas a las visualizaciones.

¿Tiene cerrada alguna canción con otro artista?
Con Muerdo hemos quedado dentro de poco para componer una canción. Después con Juanito Makandé tiene aquí el estudio y me gustaría también trabajar con él. Además estoy en contacto con una artista mejicana, Coby Quintana. Y Fernando Costa sería un honor porque me gustan sus canciones protesta.

Inicia su carrera con una pandemia encima, ¿cree que al sector cultural se le está tratando de forma más estricta en los protocolos y medidas?
Esto pasa porque no genera como los otros sectores. Si la cultura generara tanto dinero como las aerolíneas otro gallo cantaría.

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