21 de agosto de 2020
21.08.2020
La Opinión de Málaga
Festival de Málaga

Icíar Bollaín: "Se podrían hacer muchas películas alrededor de todo lo que está pasando en España"

La cineasta Icíar Bollaín también se casó consigo misma mientras escribía el guión de 'La boda de Rosa', la comedia que ha inaugurado el Festival de Málaga

21.08.2020 | 13:13
La directora Icíar Bollaín, este viernes, en el Muelle Uno.

Antes de que la actriz Candela Peña se entregara a un peculiar 'autoenlace' en 'La boda de Rosa', la cineasta Icíar Bollaín se casó consigo misma. Se hizo las mismas preguntas que la protagonista de su última película mientras escribía el guión de la comedia que ha inaugurado el Festival de Málaga. La autoestima también emerge como tabla de salvación en las respuestas y las dudas lógicas con las que esta baqueteada directora mira a ese presente imprevisible que ha traído el coronavirus.

Si en una visita anterior a Málaga, alguien le hubiera augurado que volvería para inaugurar con una de sus películas el Festival de Cine en pleno agosto y con todo el público mirando a la pantalla con una mascarilla, ¿qué hubiera pensado?

¡Que era una pesadilla! Bueno, no lo sé. Creo que nadie se hubiera imaginado nada de lo que nos ha pasado. Por otra parte, la verdad es que estoy muy agradecida al Festival de Málaga. Que con todas las dificultades lo estén organizando, que lo estén sacando adelante con todas las medidas de seguridad y que nos hayan vuelto a invitar para inaugurarlo hace que esté muy agradecida.

La presencia de 'La boda de Rosa' en el escaparate de este certamen coincide con su llegada a cines de todo el país, ¿parte de la base de que la acogida en las salas se verá lastrada por la pandemia o prefiere ver una oportunidad entre tanta adversidad?

Es un momento incierto, no cabe duda. No es un momento normal. Nada es normal ahora mismo. Pero, por otra parte, hay pocas cosas en las salas y es una película que es de verano. Creo que esta película se agradece en el momento en el que estamos. Es una película alegre y vital. Es una película con la que te ríes y te emocionas. La respuesta que estamos recibiendo de quienes la ven es muy positiva. En estos momentos, se agradece eso. Se agradece una película fresca y con humor. Dentro de lo raro que está todo, es una película que puede entrar bien. Pero, bueno, lo ideal es que no hubiera pasado nada. No por las películas, por todos. Ojalá no hubiéramos tenido esta pandemia.

El resultado ha sido una comedia con un mensaje necesario que nos recuerda la maldita costumbre de no escucharnos unos a otros en la sociedad en general y en el ámbito familiar en particular, ¿por qué optó por contar en clave de humor esta bofetada en toda regla?

Porque creo que es un tema serio pero que, contado así, entra mejor y llega más. Casi cualquier tema se puede contar con humor. Y este lo permitía muy bien. Tiene esa idea un poco loca de la boda con una misma. O con uno mismo. Pero, a partir de ahí, podíamos hablar de cosas que son serias como la autoestima, el escucharnos y el escuchar al de al lado. Siempre quisimos contarlo con humor, es una manera muy buena de llegar a todo el mundo.

Ha vuelto a trabajar con Candela Peña 25 años después de la primera vez en 'Hola, ¿estás sola?' y 17 años después de la última en 'Te doy mis ojos', ¿ha sido como seguir la conversación por donde se había quedado o había pasado demasiado tiempo?

Claro que sigues la conversación. Esto, en realidad, es muy normal. Bueno, no es normal. Con muy pocos actores he trabajado tantas veces. Pero esto nos pasa. Pasa el tiempo y no vuelves a coincidir. Hasta que vuelves a coincidir. Y es verdad que ha pasado mucho tiempo, pero no somos tan distintos.

¿Las toneladas de experiencia que aportaban en el rodaje la propia Candela Peña, Sergi López, Nathalie Poza y Ramón Barea le permitían trabajar con ese colchón que amortigua las caídas en el circo?

Ha sido como trabajar con cinco grandes. Ha sido un placer. Le han sacado mucho brillo a sus personajes y a sus diálogos. Creo que ellos también se lo han pasado bien componiendo esa familia disfuncional que hacen. Esa familia en la que no se escuchan pero se quieren, a pesar de todo. Siempre es un gusto trabajar con grandes actores.

¿La apuesta por la joven actriz Paula Usero, curtida en la televisión y en el teatro pero no tanto en el cine, es un premio por el papel que hizo en 'El olivo'?

A ella la descubrí, efectivamente, en 'El olivo'. Hacía de una de las amigas de Anna Castillo. Y hacía un personaje muy divertido. Me acordé de ella, por supuesto, cuando estábamos pensando en el personaje para la hija de Rosa. Y la verdad es que ha sido fantástico. Ha cogido muchas tablas en esta serie diaria que estaba haciendo. Me he encontrado con una actriz madura, segura de sí misma, muy fresca y muy luminosa. Creo que Paula Usero va a ser una revelación este año.

En otras películas suyas como 'El olivo' se invoca, al igual que en esta, el poder de la memoria y la defensa de ciertos legados familiares, ¿cree que esa búsqueda de la esencia de cada uno en la que se embarca la protagonista es aún más necesaria ahora para afrontar la zozobra actual?

No sé lo que hay que hacer para afrontar lo que tenemos. Sinceramente, no tengo ninguna receta. Creo que, en todo caso, hay que tener paciencia. Porque parece que vamos a tener este virus con nosotros una larga temporada. Paciencia y solidaridad, que también le va a hacer falta a mucha gente que se va a quedar muy en descubierto. Y tenemos que apoyar a los sanitarios y a la gente que está en primera línea porque parece que las cosas no están mejorando. Pero, aparte del momento en el que estamos, sí que hay una búsqueda de quién es ella. Y en ese quién es ella del personaje que interpreta Candela está la tradición familiar. Tuvo una madre que era costurera, modista, y probablemente tuvo el sueño de ser diseñadora, que no cumplió porque como tantas mujeres de esa generación se dedicó a tener una familia. Luego, ella misma ha renunciado por tener una hija soltera y tener que echarla para adelante. Y ahora es como la última oportunidad. Con cuarenta y tantos años, si no intenta cumplir ese sueño, probablemente no lo podrá hacer real. Y hay una vuelta a la raíz, a ese taller de costuras que tuvo su madre, para intentar encontrarse a ella misma.

¿Considera que la crisis del coronavirus le pondrá la puntilla a muchos de los profesionales del cine español que ya no llegaban a final de mes o hay algunas razones para el optimismo?

Esta es una profesión en la que hay mucha gente en precario. Muchísima. Entre otros, los actores y muchos técnicos. Y, como ha pasado con tantas otras profesiones, la gente que está en precario se ha visto más en precario aún. Pero, por otra parte, estamos trabajando. A partir de que se levantara el confinamiento, se están rodando películas, se están haciendo series de televisión y publicidad, y estamos estrenando. No hemos parado. Y hay mucha gente que ha aprovechado el momento de pausa de la pandemia para desarrollar proyectos. Como todas las crisis, esta le va a dar más duro a los más vulnerables. Aun así, el sector está trabajando.

¿Debería más de un político tener en cuenta todo lo que nos han aportado, todo lo que nos han salvado, las películas que hemos visionado durante el confinamiento?

Los políticos y todos. La pandemia ha sacado a la luz la importancia de la cultura. Cuando hemos estado encerrados, ha sido lo que nos ha ayudado a sobrellevarlo. En realidad, esto siempre ha sido así. Y, de repente, se ha hecho muy evidente que necesitamos trabajar, que necesitamos pan pero también necesitamos rosas. Necesitamos alimento para el espíritu, que es la cultura.

¿En casos que se dan ahora mismo en España, como la crispación política o el tema del Rey Juan Carlos, está la realidad superando a la ficción hasta tal punto que daría para una buena película?

Sí. La realidad siempre da para muchas películas. Siempre te sorprende. Hay muchas películas que se podrían hacer alrededor de todo lo que está pasando.

Concluimos con un guiño al original enfoque que aporta su película, ¿ha pensado alguna vez en casarse consigo misma?

Estoy valorándolo. De alguna manera, haciendo este guión, me he casado conmigo misma. Porque, todo eso que dice el personaje de Candela, yo me lo he tenido que preguntar también para escribirlo. Y decirlo en alto. Lo que no lo he hecho es público. Todo llegará.

¿Cuándo es la boda? ¿Dónde?

Ya veré. Ya te aviso. Tengo que pensármelo. Es un compromiso muy serio. Si te comprometes, hay que cumplirlo. Y hay tantas veces que no nos somos fieles que hay que pensárselo bien antes de dar el paso.

¿Es verdad que a lo que realmente ha venido a Málaga es a buscar una playa en la que casarse, como hace Candela Peña en la película?

Málaga tiene millones de rincones bonitos para casarse.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook