La directora malagueña Macarena Astorga habló ayer en el Auditorio del Museo Picasso sobre su primer largometraje, La casa del caracol, un thriller de terror español rodado en Málaga. Acompañada de los actores Javier Rey y Paz Vega, protagonistas en el filme, proyectó un breve tráiler de un trabajo que, según la propia directora, ha costado «seis semanas de rodaje con muchas dificultades, esfuerzo, ilusión y valentía». Al acto también acudieron los productores Álvaro Ariza y María Luisa Gutiérrez.

El largometraje se terminó de rodar el pasado sábado y está ambientado en Quintanar, un pueblo ficticio de Andalucía. Allí, Antonio Prieto (Javier Rey) decide pasar el verano para encontrar tranquilidad e inspiración para su siguiente novela, conoce a Berta (Paz Vega) y se percata de que los locales del pueblo guardan numerosos secretos y existe una leyenda oculta. «Para mí esta película es un regalo. Mi personaje tiene muchas capas y no hemos olvidado trabajar ni una de ellas», apuntó Rey. Por otro lado, Vega señaló que le «encantó» la historia y que la directora, Astorga, ha sido «un descubrimiento» para ella.

«Esperamos tener la película terminada para octubre», señaló Gutiérrez ayer en el acto de presentación, y también recalcó la intención de presentar el largometraje a los Premios Goya 2021, que se celebrarán de nuevo en Málaga.

Coronavirus

Por su parte, Astorga afirmó que, a pesar de la amenaza del coronavirus, se consiguieron grabar «todas las escenas» que querían rodar. «No ha habido ni un solo contagio», afirmó Vega, mientras que Rey destacó las óptimas condiciones del rodaje: «Hicimos los ensayos con las máscarillas. Todo el mundo fue muy responsable». «Nos enfrentábamos a una realidad que nadie conocía. Pensábamos que el rodaje iba a ser más complicado, pero al final ha sido muy ágil», apuntó Gutiérrez.

Astorga dejó claro que debutar con La casa del caracol es para ella «todo un sueño», y señaló que «siempre» quiso ser directora de cine. Ahora presenta su primer largometraje que, según declaró, incluye referencias a películas como El resplandor, de Stanley Kubrick, o al universo de Stephen King. Toda una vuelta de tuerca en la carrera de la realizadora malagueña, que ha pedido una excedencia de su trabajo como profesora de cinematografía para acometer el gran reto de su vida.