El 4 de diciembre del 2018, el día en que Andalucía se manifestó por la autonomía, un colectivo de músicos y productores sevillanos y malagueños bajo el nombre de Califato 3/4 publicó un epé que dejó picuetos a muchos, L’ambôccá. Meses antes se habían encerrado en un cortijo «a la sombra de las torres solares de Aznalcóllar con la idea firme de hacer música para no olvidar de dónde venimos y adónde vamos», y terminaron dando con una fórmula singularísima de «folklore futurista y descarado», en que los ritmos frenéticos del jungle acompañaban saetas, por ejemplo, y con un mensaje claramente reivindicativo (las letras, escritas y leídas, siguiendo la propuesta de ortografía EPA, porque «apropiarse del lenguaje es en cierta manera recuperar el poder». El grupo lanza hoy, sí, 28 de febrero, Día de Andalucía, su segundo álbum, La Contraçeña (Breaking Bass Records), una nueva sobrada de andalucismo orgulloso pero inclusivo que muestra a los cinco califas más sueltos, abiertos y aventureros que nunca. Hablamos con el boquerón del grupo, Sergio Ruiz (más conocido como Serokah).

El disco se grabó en Ronda, un lugar clave para el movimiento autonómico: allí en el Círculo de Artistas se celebró en 1918 la asamblea en la que se designaron los colores de la bandera y el escudo de la comunidad. ¿Coincidencia? Nada de eso: «Ronda es un sitio mitiquísimo para el andalucismo y nos dimos un paseo con mascarillas para despejarnos un poquito al cuarto día». Y lo registraron haciéndole justicia poética a un sitio no menos icónico de nuestra historia musical: «Lo hicimos en un estudio casero en un airbnb que fue hace años un estudio de grabación llamado El Choque Ideal, por donde surrealistamente pasó Orishas, Tindersticks, Rakel Winchester, Coldplay, Yaan Tiersen, dEUS…», nos dice el productor y teclista. Y, como pasó en aquellas sesiones de Aznalcóllar, también la cosa fue una fiesta: «Es nuestra forma de trabajar, como nos sentimos a gusto y donde nuestra creatividad fluye mejor: muchas horas, mucho ambiente y disfrutar cada momento».

La Contraçeña ahonda en la visión tan arqueológica como futurista de Andalucía que tanto llamó la atención de Califato 3/4: dialogan iconos del industrial como Genesis P-Orridge con los tristemente olvidados Los Sobraos, el bizarro El Penumbra desfila en forma de samples, suena la emblemática harmónica almeriense de Kurt Savoy... Es un jardín salvaje repleto de referencias al pasado, presente y futuro, a lo que éramos, somos y seremos. Como siempre ha sido con este colectivo aunque esta vez desplegado en un sonido más orgánico, con menos ordenadores y más instrumentos: «Ha sido el paso natural, porque hemos estado tocando en directo (lo que se ha podido) Puerta de la Cânne [su primer álbum] y hemos ido interiorizando nuestros instrumentos. Ahora hacemos más instrumentación y arreglos, porque nos lo piden las canciones y nuestra maduración como grupo. Pero, sin duda, somos DJs y productores primero, y la frescura de nuestras canciones vienen del mundo del DJ, la escena de club y el diggin’ musical entre rarezas de todos los tiempos. Vamos a seguir haciendo las canciones con total libertad primero y tocándolas después: como productores de electrónica. Normalmente un grupo crea canciones y luego las graba, pero nosotros lo hacemos al revés, las creamos primero, y luego las tocamos.», explica Sergio.

También hay más humor en este flamante repertorio, la propuesta es menos a palo seco que en los comienzos. Parece que no ha sido la intención directa, tal y como sentencia el malagueño: «Nosotros hacemos música. El carpintero o la carpintera hace muebles y el fontanero, o fontanera, sabe de tuberías. La música es nuestro oficio. Nuestra política es la de la gente, la de la calle y eso va en nuestras canciones. El humor y la música es nuestra política».

Bastantes han oído hablar por primera vez de Califato 3/4 con el anuncio de Cruzcampo Con mucho acento, sí, el del deep fake de Lola Flores rodado en Lagunillas y con la cantante María José Llergó. Bien, la música es de Serokah y sus compinches (The Gardener, Esteban Bove, S Curro / SKLT SLKT, Lorenzo Soria y Digital Diogenes), que ven aquí una óptima reivindicación de lo andaluz: «Cuando la veleta se mueve, aire lleva, o algo así nos dijo Antonio Manuel El Profeta [autor del necesario libro Arqueología de lo jondo]. Ideas como ésta, comerciales o no, sirven. La creatividad de este anuncio la ha hecho gente de aquí, por eso conecta, al margen del debate de las multinacionales, lo que importa son las ideas y lo que se hace, no lo que se dice que se hace (el ruido de las redes sociales). Un anuncio de una marca comercial ha sido mucho más representativo de Andalucía que un anuncio de la Junta de Andalucía [se refiere al reciente spot por el 28F, controvertido por el acento neutro de su locución y sus imágenes sacadas de un banco audiovisual sin referencias geográficas andaluzas] Esos creativos del mundo del marketing mal pagados o no mal pagados están mucho más atentos de los movimientos culturales que las instituciones. Internet está repleto de creatividad anónima, y eso sí que representa Andalucía y nuestro folclore».

Y también no tan anónima, porque Califato 3/4 pertenecen a una especie de nuevo andalucismo musical, con músicos como Le Parody y RomeroMartín, que luchan contra los prejuicios que muchas veces se ha tenido hacia lo del sur desde el centro y el norte. «Somos amigos y compañeros de Sole [Parody] y Álvaro [Romero]. Andalucía es cuna y puchero creativo desde siempre, y todos los músicos andaluces siempre han creado libremente y con mucha personalidad, no es algo nuevo. Aquí hay mucho corazón y poco dinero desde siempre. Lo peor de los prejuicios es creérselos, así que todos los creadores somos los primeros que tenemos que dejar de hablar de ellos y sentirnos fuertes con lo que hacemos, seamos de donde seamos». Pues eso, que viva la Andalucía libre, imaginada, psicodélica y bizarra de Califato 3/4.