Usted fue la última concursante de OT 2018 en publicar un single y luego ha tardado 14 meses en sacar el segundo. Parece que le cuesta…

En el caso del primero, Por ti, yo tenía 18 años y tenía que tomarme el tiempo necesario para descubrir cómo quería sonar. No quería hacer una tarjeta de presentación con la que no me identificase. Tenía que encontrarme a mi misma y ese proceso fue lento, al menos en mi caso. Quería algo de calidad. Y en cuanto al segundo, estaba programado para salir en mayo porque es una canción con un videoclip muy complejo. Pero en marzo llegó la pandemia y hasta septiembre no pude ponerme a trabajar.

¿Por qué es usted tan ochentera?

Es la música que más me gusta y con la que más me identifico. Aunque no la he vivido, en esa etapa creo que hubo una revolución en la estética, los gustos y la expresión de cada individuo. Se rompieron muchas barreras en el sonido con la aparición de los sintetizadores, que permitieron que las canciones tuvieran un tono de plástico. Intentábamos escapar de las tendencias anteriores y se produjo un explosión de colores y de ganas de reinventarse. Se trataba de encontrar la libertad de expresión de cada uno: la gente se ponía lo primero que encontraba y lo más excéntrico posible. Eso se trasladó a la música, la estética, la moda… Me parece una etapa increíble y superinteresante.

¿Cuál es su ídolo musical de aquella época?

El rey del pop: Michael Jackson. Es mi principal referente. En 1982, cuando salió Thriller, el disco más vendido de la historia, revolucionó todo. Demostró que uno puede cometer locuras y que tengan un sentido porque lo haces con una clase y una elegancia insuperables.

¿No le importa que tuviera problemas con la justicia por aquellas acusaciones de pederastia?

Depende de lo que quieras creer de todo lo que cuentan. Se pueden inventar muchas cosas con tal de obtener beneficio. Yo he estado en contacto directo con su mejor amigo y con gente muy cercana a él. Le puse música al documental de Michael Jackson que va a salir en primavera y que se llama Sonic fantasy. Tuve la suerte de cantar con su mejor amigo [Brad Buxer], su teclista y compositor. Lo grabé en un teatro de Mallorca. En OT elegí una canción de Jackson en la primera ocasión que tuve y le gustó mucho a la mujer del director del videoclip [Marcos Cabotá], que es muy fan de OT. Marcos estaba buscando cantante para ese documental en EEUU por el tema del acento y de que todo tuviese una concordancia. No pensaba en ningún español, pero su mujer le comentó que le había gustado cómo había cantado yo la canción de Jackson. En febrero me llamó por teléfono a casa para comentármelo y yo flipé: en junio ya estaba viajando a Mallorca para rodarlo. El tema que canto está relacionado con Thriller. Solo puedo adelantar eso.

En su tarjeta de presentación dice que usted pertenece a esa raza de mujeres empoderadas como Lola Índigo…

Lola es un ejemplo de trabajo y superación. Salió de OT como primera expulsada y nadie esperaba nada de ella. Gracias a su esfuerzo está consiguiendo salir adelante, lo que es admirable. Eso se puede extrapolar a Marta Sango porque he salido del mismo formato y se me ha planteado el mismo reto de romper las etiquetas de triunfito. En ese sentido sí que me siento empoderada como ella.

¿Reniega de OT o simplemente se desmarca de la dinámica en la que se meten los que han pasado por ese concurso?

Estoy orgullosa de haber pasado por OT porque me ha dado mucho. Pero cuando sales de allí tienes una presión tremenda y te ves forzado a sacar un tema para aprovechar enseguida la oportunidad. No es una presión directa de una persona, sino ambiental, de todo lo que te rodea: amigos, familia, discográfica… Puedes optar por sacar lo primero que salga en el estudio, pero eso no te garantiza un plan a largo plazo. La otra opción es tomártelo con calma para ir construyendo un proyecto sólido. A mi me han machacado mucho con eso de que he tardado en sacar un single, pero no por salir de OT tengo que apresurarme. Quiero hacer las cosas bien. Respeto a mis excompañeros que tienen otra filosofía, pero esto es un proceso que es largo.

¿Se le ha pasado ya la amargura que le produjo no ser salvada en cuatro ocasiones ni por sus compañeros ni por sus profesores?

A día de hoy, ni me va ni me viene. En su momento sentí que no se me estaba prestando atención dentro de OT y que se estaba proyectando el foco en otras personas. Por mucho que me esforzara, no era favorita y no se valoraba mi trabajo. Al final llegué a la gala 11, pero por mis propios méritos. Nadie de la Academia me salvó nunca. No olvidemos que es un programa de televisión, y seguro que hubo gente que tomó decisiones en mi contra aun cuando en el fondo yo les encantaba y era su favorita. Pero todo eso está calculado porque no deja de ser un reality televisivo. No solo se presta atención a cómo canta uno. Yo no me abrí tanto porque era la más pequeña, pero si hubiese entrado ahora habría aportado otras cosas

¿Cómo va a ser el álbum que está preparando?

Va a seguir la misma línea de crear una atmósfera ochentera fresca. Eso puede sonar contradictorio, pero quiero conseguir una magia muy colorida y una fantasía ochentera que te lleve a sentir la misma nostalgia que siento yo.