"La normativa siempre ha sido la misma, en todos los ámbitos y todos los sectores". Así ha respondido la delegada del Gobierno andaluz en Málaga Patricia Navarro a las preguntas sobre el sorpresivo cambio en las normas sanitarias dirigidas a los espectáculos que ha acabado por suspender las funciones de "El Barbero de Sevilla" en el Teatro Cervantes.

Una medida que, por cierto, se ha relacionado con las presiones desde el mundo de la tauromaquia tras la suspensión de la feria taurina de Sevilla debido a la obligación de mantener la distancia de seguridad de 1,5 metros entre los asistentes. "La normativa ha sido la misma desde el principio, igual para todo el mundo", ha atajado Navarro.

En el caso de los teatros, Navarro ha argumentado que cada vez que estas salas solicitan a la Delegación de Salud una valoración sobre un evento en cuestión, "cuando se ha superado el aforo se le ha recordado cuál es el aforo al que están sujetos, que es el 75% dependiendo del nivel, del grado de la provincia. Y se le ha recordado cuáles son las normas en función de ese nivel y ese grado que tiene el área sanitaria, en aforo y en otro tipo de medidas como ese metro y medio que opera en todos los ámbitos".

Las nuevas directrices de la Junta trasladan esa obligación de mantener el metro y medio de distancia entre los espectadores, lo que limitaba el aforo total permitido a 150 personas (el teatro cuenta con más de un millar de butacas), por lo que solo puede utilizar el 15% de su capacidad.

"El barbero de Sevilla", que tenía previsto estrenarse el 30 de abril, con una segunda representación el 2 de mayo, se ha aplazado a febrero de 2023.