Pocas leyendas hay tan altas como la de Skone en el freestyle español. Nadie está al nivel de improvisación del rapero malagueño, campeón de la Red Bull Batalla de los Gallos Internacional 2016 y dos veces ganador de la competición a nivel nacional; nadie se atreve con sus punchlines («No, no grites tanto, bro / que me preocupa que te quedes sin voz / es el típico rapero que se queda sin talento / se hace mayor y sólo puede organizar eventos», le espetó una vez a Papo). Ahora, Playz, el canal de TVE donde Skone presenta el talent de freestylers Réplica, se ha propuesto conocer a Chemi, el chaval tras el MC, a través de un documental.

Porque aquí el protagonista es José Miguel Manzano (Málaga, 1989). «Empezamos con mis raíces, dónde nací, quién soy yo, mis amigos de la infancia y también los de mi adolescencia que además ninguno es rapero ni tiene nada que ver con esta movida; hablamos de mi crecimiento personal y de la parte profesional con los amigos que me he hecho en esta senda del freestyle», asegura el rapero en una entrevista con el canal en la que ha anunciado el reportaje; un proyecto, dice, que «ha sido muy divertido, apasionante y, emocionalmente, muy duro».

Porque apunta Chemi que «asomarse al pasado es complicado», y adelanta que suceden situaciones muy divertidas, pero que también veremos un par de «tragedias». Y es que, a pesar de su popularidad, el malagueño es un MC bastante privado, al que no le guste airear su vida. «No me gusta compartir determinados pasajes oscuros de mi vida personal porque yo creo que todo el mundo tiene luces y sombras. Todo el mundo tiene una cruz que carga y yo no estoy muy de acuerdo con esto que hacen los artistas, y los raperos lo hacen un montón, de contar sus penas como si fueran un diploma», aseguró en una reciente entrevista en El Mundo.

A finales de 2020, tras cuatro años sin competir en la Red Bull de España, Skone regresó a la competición para demostrarse a sí mismo que sigue siendo el mejor: «No iba porque ya lo había ganado todo, ya no me suponía ningún aliciente. Volví como gesto hacia la gente que me escucha y teniendo más que perder que ganar. Fue una reafirmación de mí mismo. Cada vez aparecen chavales nuevos con más hambre y con talento y es complicado mantenerse. Pero cuando gané pensé: Todavía puedo estar aquí. Fue más a nivel interno que profesional, necesitaba pasar miedo otra vez». Pero la vida de Chemi va mucho allá: hace música, presenta programas de televisión y de radio, tiene una marca de ropa... y sigue presente su gran sueño: montar una asociación para ayudar a niños con parálisis cerebral, un asunto que, dice, le afecta «mucho» por «movidas» «suyas.