A sus 55 años, este malagueño, catedrático de Guitarra y director del Conservatorio Superior de Música de Málaga, ha dado conciertos por todo el mundo y suma ocho giras de éxito en Japón. Considerado uno de los mejores concertistas a nivel mundial actúa hoy como solista con la Orquesta Filarmónica de Málaga en el Auditorio Edgar Neville.El prestigioso músico interpretará esta tarde una de las obras maestras de la música para guitarra, Fantasía de un gentilhombre, compuesta por el maestro Rodrigo para Andrés Segovia

Es la primera vez que toca con la Orquesta Filarmónica de Málaga (OFM) al completo. ¿Qué supone para usted?

Empecé a tocar la guitarra a los 5 años con mi padre, Antonio García Azuaga, profesor del conservatorio que ahora dirijo. He dado conciertos por todo el mundo así que estoy acostumbrado a tocar con orquestas, pero es la primera vez que actúo en Málaga con la OFM al completo y con un programa tan maravilloso como Fantasía de un gentilhombre, que es el segundo concierto para guitarra y orquesta del maestro Rodrigo que más se toca en el mundo, después del Concierto de Aranjuez. Tocar en mi tierra es muy emotivo y especial.

¿Por qué el maestro Rodrigo?

Hay muchos conciertos para guitarra y orquesta pero esta obra del maestro Rodrigo, por su lenguaje y emotividad, se ha hecho con un lugar privilegiado entre los conciertos para instrumentos solistas y orquesta. Creo que tanto el Concierto de Aranjuez como Fantasía para un gentilhombre son las dos grandes obras maestras de la literatura para guitarra con orquesta.

¿La guitarra clásica está anclada en el maestro Rodrigo; no surgen nuevos repertorios?

Es que a partir del maestro Andrés Segovia hay un antes y un después. Antes del resurgimiento de la guitarra moderna con el maestro Segovia, los mismos guitarristas componían para guitarra; era raro que surgiera una composición de alguien que no fuera guitarrista. A partir del maestro Segovia, que lleva la guitarra a todos los grandes teatros del mundo, empiezan a proliferar compositores para guitarra que no son guitarristas. Hay muchísimas obras desconocidas de grandes compositores como Benjamin Britten o Alberto Ginastera que son más modernas y actuales. Y la guitarra es tan versátil que se aclimata a los nuevos lenguajes de la música contemporánea. Creo que es el instrumento que popularmente se toca en todos los países del mundo lo que da lugar a muchas composiciones dentro de la música contemporánea para guitarra clásica.

En qué momento se encuentra la guitarra actualmente?

Tuvo un renacimiento con el maestro Segovia y con los maestros que han surgido los últimos 20 años pero espero un nuevo resurgimiento porque se está adaptando muy bien a la música contemporánea y a las nuevas tecnologías. Estamos acostumbrados a ver conciertos para piano y orquesta, o para violín y orquesta, óperas... pero pocas veces podemos asistir a un concierto para guitarra y orquesta en un teatro importante, en un festival importante. Este concierto en el Edgar Neville es un hito que no se repetirá con una orquesta hasta dentro de varios años. Málaga siempre presta atención a la guitarra clásica pero tiene una escuela y una trayectoria de la guitarra que aún está por conocer y reconocer.

¿Las redes sociales pueden contribuir a descubrir nuevos guitarristas y obras?

Sí; hoy en día todo está en las redes sociales y hay muchos festivales de guitarra en todo el mundo. En Málaga hace falta un festival de guitarra. Yo le he propuesto al Ayuntamiento de Málaga un festival internacional de guitarra porque hay uno en Córdoba, otro en Granada, en Sevilla... Las redes sociales hacen una gran labor de difusión de las nuevas obras y los nuevos compositores pero son un mundo tan extenso que se necesitarían siete, ocho o diez vidas para unir todo lo que existe en ellas sobre guitarra clásica. Málaga se merece un festival internacional de guitarra.

¿Cómo está la guitarra clásica en Málaga?

Málaga tiene una gran red de escuelas de música, de conservatorios elementales y profesionales donde llegan alumnos para aprender y tener un festival como lugar de encuentro donde se ponga al día todo lo relacionado con la guitarra desde el punto de vista intelectual sería muy interesante. Le he presentado una propuesta a la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Málaga para hacer un festival internacional de guitarra en la ciudad y espero que un día se pueda llevar adelante para dar cabida a todo ese alumnado que se dedica a la guitarra clásica y ve en ella un futuro que le permita realizarse intelectual, profesional y emotivamente. Un festival con apoyo institucional sería un gran estímulo para todos esos jóvenes dedicados a la guitarra ya con cierto nivel. Sería una satisfacción y un gran acierto social y popular.

¿La música está infravalorada dentro del sistema educativo?

La música está denostada dentro de la enseñanza obligatoria. Debería tener un lugar más privilegiado. Sabemos todos los beneficios que tiene la música para los niños desde los tres o cuatro años. Si se inician en la música a edades tempranas se generan una conexiones neuronales muy importantes. Con la música ocurre como con los idiomas, que son más fáciles de aprender de pequeño. Cuando hice el bachillerato se estudiaba sólo la historia de la música y ahora introducen un poco más de lenguaje musical pero deberían dedicarle mucho más tiempo. Hoy, en el conservatorio los alumnos tienen su título de grado, su máster, su doctorado... es como una carrera dentro de las enseñanzas artísticas superiores pero en Primaria, Secundaria y Bachillerato deberían dedicarle más horas, teniendo en cuenta los beneficios que tiene para el desarrollo de la persona.

Usted ha tocado por todo el mundo. ¿Cuál es el público que valora más la guitarra clásica?

En Turquía y Japón tienen una visión de España y de la guitarra española muy mitificada que hace que el público viva más un concierto desde el punto de vista emocional. Yo he actuado en el Palacio de la Guitarra de Japón que es una guitarra gigante construida donde el intérprete actúa dentro, algo increíble. Ese palacio, además, es un museo de la guitarra donde hay obras originales de grandes compositores y guitarras de constructores españoles. La obra original de Francisco Tárrega Capricho Árabe o Recuerdos de la Alhambra la tienen los japoneses allí. Y tienen un montón de guitarras de Antonio de Torres, que creó lo que hoy se conoce como guitarra española, el modelo de guitarra con el que empezó a tocar Francisco Tárrega. A veces te da pena que nuestro patrimonio cultural y la guitarra la valoran y cuidan allí más que nosotros.

¿Cuántas horas toca al día?

Todo lo que puedo. Soy padre de cinco hijos, dirijo el Conservatorio Superior de Música de Málaga donde trabajan 90 profesores y estudian casi 400 alumnos y le dedico el máximo cuando acaba mi jornada laboral. Entre cinco y seis horas al día. Es poco. He tenido épocas de diez y doce horas diarias porque si quieres tocar una obra como el Concierto de Aranjuez o Fantasía de un gentilhombre con una orquesta tienes que estar al 100%.