Hay veces que el diseñador gráfico de un cartel parece tener más talento que el director de la película a la que sirve. Las manos trenzadas del poster de 'Dos', desde luego, sugieren e invitan bastante más que lo que termina disponiendo Mar Targarona, una película diseñada milimétricamente para que le compren los derechos a sus responsables desde Hollywood por una buena pasta. Porque esto no tiene nada que ver con el Cronenberg incómodo de 'Inseparables' (a ver si ahora todas las películas malrolleras sobre siameses van a ser cronenbergianas); no, esto es puritito Saw y derivados. Aunque, pensándolo bien, todo tenga más que ver con una partida de ésas de escape rooms.

La cosa empieza tolerable, by the numbers, como dicen los anglos; sin entusiasmar, con sus típicos truquillos de imagen para darle un ambiente chungaleti, su banda sonorosa ensordecedora sin apenas música, sólo con efectos de sonido (no vaya a ser que lo que está sucediendo no tenga la tensión suficiente), sus actores disciplinados pero intercambiables, rutinarios, que hablan con voz así como muy grave... En fin, ya se lo pueden ir imaginando. Pero se va desmadejando la trama y, madre mía, el asunto llega a niveles rocambolescos pero, ojo, abordados con la mayor de las convicciones y seriedades. Da igual que una vez más el malo de turno revele su locura pegando recortes de periódicos en las paredes de su casa: yo ya eso hasta lo doy por supuesto y he conseguido abstraerme. Pero, por favor, algo más, aunque te salgas del tiesto; o mejor si te sales del tiesto, sobre todo si pretendes perturbar con un personaje que parece Fernando Savater de resaca. El plano final, con ese grafismo del yin y el yang a tope de simbolismo, eso sí, me hizo reír.  

Ficha técnica de Dos

  • Dirección: Mar Targarona
  • Intérpretes: Pablo Derqui, Marina Gatell