Seis mujeres transexuales viajan a un pueblo leonés para celebrar el cumpleaños de una de ellas y exploran entresijos de su personalidad en el largometraje documental Sedimentos, cuyo director, Adrián Silvestre, espera que sea interpretado «como un alegato de la individualidad».

«Aunque comparten esta categoría identitaria de ser transexuales, cada una tiene otras muchas categorías que las definen y que forjan su identidad, y eso es muy valioso», explica Silvestre, que presentó ayer en la sección oficial de documentales del Festival de Málaga.

El director valenciano espera también que «trascienda a las películas que no salen normalmente del circuito cinematográfico y cultural del colectivo transexual en sí». «La gente que viene del colectivo a ver estas películas ya tiene una implicación y una serie de ideas preconcebidas que suelen ser positivas, de apoyo y tolerancia, pero me gustaría pensar que es una película que apunta a la universalidad, y que puede tener un alcance mucho más amplio». Y resalta que está teniendo «mucha acogida» y siendo invitada por festivales en países en los que nunca habría pensado «que se interesarían en una película desarrollada en un entorno tan local».