La artista holandesa Maite Vroom ocupa La Casa Amarilla hasta el próximo 24 de junio con su primera individual, Raising rabbits; an uncertain collection. Se trata de una relación fascinante entre la capacidad de crear y archivar en una analogía de la incertidumbre: hasta donde puede llegar un archivo, bajo qué criterios y cómo se construye un archivo dentro de un archivo, dentro de un archivo, dentro de un archivo...

En 1859, Thomas Austin, su esposa y sus 11 hijos, deciden llevarse a Australia 24 conejos. Su intención: introducir animales conocidos en las nuevas tierras y, además, poder seguir practicando la caza deportiva. Se les fue de las manos. En menos de 70 años, más de diez millones de conejos habían causado destrozos irreversibles y aunque se buscaron soluciones para evitarlo pronto se dieron cuenta de que intentaban abarcar lo inabarcable, convirtiendo la causa en un absurdo. Algo parecido ocurre cuando se crea un archivo. En palabras de Vroom: «Estableces un criterio para crear archivos, te vas tranquilo a casa y al día siguiente el criterio ha crecido exponencialmente. Los conejos funcionan como una analogía de la incertidumbre: dentro del archivo crecen exponencialmente»; un deambular a la deriva de un conocimiento a otro, sin un final, sin una meta concreta. Dentro de su capacidad para moverse en casi todas las disciplinas plásticas, la holandesa trabaja desde y sobre la información que archiva en su mente y en cientos de papeles y bocetos, que vuelca en un escritorio sobre el que cae una minuciosa enciclopedia visual sobre el arte y el estudio de los archivos.