El Festival Flamenco Rosa Fina de Casares celebrará la próxima semana su cuarta edición con una programación extendida que propone un diálogo entre el arte jondo y las artes plásticas.

La cita está centrado en el cante y el toque de artistas de diferentes generaciones aunque en esta cuarta edición presta una especial atención al encuentro de lo jondo con las artes plásticas y visuales. Además de compartir afición y vivir un momento lúdico, el Festival va a permitir «una conexión que crea simbiosis entre pintura, solidaridad, creación e imagen que representa nuestro fandango y nuestro compromiso con las artes», según el alcalde casareño, José Carrasco. Este año, el encuentro flamenco vive un «salto cualitativo y cuantitativo pasando de una noche de actuaciones a una semana de actividades que unen el flamenco con otras disciplinas y homenajeando la figura cantaor más ilustre de Casares, Niño de la Rosa Fina», aseguró ayer el director artístico del Festival, Francisco Balbuena, durante la presentación.

La semana de actividades comenzará con la inauguración de una exposición retrospectiva de pinturas y videocreaciones del artista Patricio Hidalgo. Siguiendo con el diálogo entre disciplinas artísticas, el 22 de julio se celebrará una performance pintada en la que los aficionados locales a la pintura plasmarán en sus lienzos la actuación de los fandangueros.

Además, A lo largo de toda la semana, el cantaor Miguel Ortega, Lámpara Minera en 2010 del Festival de Cante de Las Minas, dirigirá un taller de cante a diez aficionados locales, de entre 10 y 70 años. Como fin de fiesta del taller el alumnado participará en un recital de cante en la noche del 23 de julio, donde la veterana cantaora malagueña Paqui Corpas pondrá el broche de oro.

El broche de oro a una semana dedicada al arte jondo será el recital ‘Niño de la Rosa Fina de Casares’ el sábado 24 de julio. Los cantaores Beatriz Romero, Alfredo Tejada y David Palomar actuarán en la plaza Marcelino Camacho.