La Llamada es infinitamente más que un musical. Más que un canto a la libertad, a la conjunción o suma de la canción latina con los clásicos de los 80 y 90, incluso mucho más que el éxito planetario de Los Javis. Son más de un millón de aplausos.

Y son por supuesto los talentos que dos productores de una nueva generación, capaces de hacer fácil lo imposible, han sabido reunir sobre unas mismas tablas. Porque esta obra no sería lo mismo sin sus intérpretes. Y de las cuatro mujeres que protagonizan el campamento sobre el que Dios ejerce su influencia, dos alcanzan el sobresaliente para conseguir lo de ser profetas en su tierra (casi nada).

Este miércoles confluían pidiendo paso las malagueñas Erika Bleda (Sor Milagros) y Marta Sango (Susana Romero). La primera viene de haber conquistado la globalidad Interpretativa con su papel de periodista en la segunda temporada de La Casa de Papel. Y a la segunda la aupó Torre del Mar entera durante su estancia en la Academia de OT.

Marta Sango, que ya tiene trayectoria discográfica propia a sus apenas 21 años, sólo tiene reservadas dos fechas en el Teatro Cervantes (hoy, la segunda y última). A partir de mañana y hasta el domingo dará paso a la también televisiva Angy Fernández. Una y otra atesoran desparpajo y naturalidad a raudales. Son dos talentos de dos décadas diferentes, pero forjados desde la adolescencia a base de esfuerzo.

Desconozco si Marta fue a ver a Angy hace un lustro, con motivo de unas fiestas veraniegas que se celebran cerca de su casa torreña. Lo que sí recuerdo perfectamente es cuando me contaron hace para siete años que una voz prodigiosa se abría camino en la cantera de la Coral Stella Maris. Esta agrupación no sólo ha abastecido de voces a multitud de formaciones axárquicas, sino que con Marta nos ha regalado a una auténtica todoterreno de los escenarios.

Qué decir por otra parte de Erika, de ese verdadero regalo que representa para ella ponerle voz a Milagros. Guía con la maestría de una veterana los textos más divertidos de un musical que ayer abarrotó el Cervantes (casi 400 personas, debido a las restricciones de aforo). Por cierto, si acuden el domingo, sepan que a la malagueña la sustituye la no menos superlativa Roko en el cierre a este nuevo ciclo costasoleño de La Llamada. Quien no se pierde una función es Nerea Rodríguez, que da vida a María Casado, la adolescente que siente la llamada de Dios.

Seis temporadas contemplan en Madrid a un musical que ha pasado por una treintena de ciudades, incluidas paradas en Rusia, México o Chile. El público familiar ha hecho grandioso un espectáculo atrevido donde suenan desde ‘Mi reina' de Henry Méndez a clásicos de Presuntos Implicados o Whitney Houston. Pero esto último seguramente ya lo sabran muchos de ustedes. A estas alturas ya son un millón de aplausos.