Los melómanos conocen a Ernesto Aurignac en una de sus facetas, la de saxofonista y líder de diversos ensembles y formaciones jazzísticas, pero su trabajo y su carrera van mucho más allá. De un tiempo a esta parte se ha concentrado en el trabajo «en la sombra», como el propio músico malagueño lo denomina, escribiendo piezas de todo tipo y pelaje, perfilándose como compositor. Asegura que sólo este 2021 ha anotado 19 obras, incluyendo conciertos para solistas y orquesta, obras sinfónicas, obras de cámara como dúos, quintetos de metales, cuarteto de saxos y piano, pasodoble para banda de música, obra para coro y orquesta, marchas de procesión, obras para diversos ensambles, concierto para solistas y banda de música y temas para quinteto de jazz.

Pues bien, una de estas composiciones ha llegado a la final del Concurso Internacional de Composición de la Academia de Música Clásica de Viena. O sea, todo un espaldarazo desde el mundo académico para Aurignac. El anuncio de los ganadores será el próximo 15 de agosto y el 19 de septiembre se hará la ceremonia de entrega de premios, que tendrá lugar en el Mozarthaus de Viena, donde residió Wolfgang Amadeus Mozart durante unos años.

Como el propio Mozart, Ernesto Aurignac es un auténtico juguetón y culo inquieto de la música libre, que lo mismo compone y dirige para una singular big band futurista (U Circle Breakers) que escribe partituras inspiradas directamente por el espacio y sus alrededores '(Annunakis', 'Plutón'). Veremos adónde le llevan sus aventuras con la clásica.