Desde que dejó aparcado los apuntes de técnico de sonido por las canciones que subía a su canal de YouTube, Francisco Javier Álvarez, conocido por todos como Beret se ha visto inmerso en una vorágine. El éxito le alcanzó con singles como Lo siento o Te echo de menos, que escalaron rápidamente para conquistar las radios y sonar en tablas como las de Operación Triunfo. Con Prisma, su nuevo álbum, el músico mueve ficha para repetir la jugada de la mano de seis canciones inéditas y sus composiciones más aplaudidas.

¿Con qué se va a encontrar el público de Starlite?

Es un formato que vamos con una banda completa. La gente escuchará canciones mías de mis inicios, con las que se va a sentir identificada. Ofreceré mucha dinámica de estilos, de pasar de una canción de reggae a una más pop, y creo que cualquiera que venga se lo pasará muy bien. Después de un año y medio, tanto mi equipo como yo tenemos muchas ganas de subirnos a un escenario, porque estamos volviendo a los conciertos que no pudimos dar en 2020.

El nuevo álbum rememora temas antiguos como Dime quién ama de verdad o Esencial.

Sí. Reunimos canciones que hemos masterizado del 2014 e incluimos temas muy especiales que hemos hecho colaborando con Pablo Alborán o Vanesa Martín. Tenemos, la verdad, un repertorio musical muy grande, y ya en sí Prisma es muy variado. La gente que asista al concierto podrá escuchar el nuevo álbum, pero también canciones de hace muchísimo tiempo. Por lo que hoy no solo haremos una presentación del álbum, sino de todo mi repertorio.

En estos últimos años se presenta un Beret muy variado en estilos, ¿nota que como artista ha madurado o evolucionado?

Por supuesto. No es lo mismo lo que vivía con 17 años, a lo que soy ahora. Yo creo que lo que cuento es un hilo de mi vida, de todo ese transcurso hasta ahora que tengo 25, y eso se aprecia en mis temas.

La autenticidad o naturalidad también es un punto fuerte suyo.

Mi nuevo álbum es súper natural y orgánico. Al final, he escrito canciones de experiencias personales, de desamor, de amor, de felicidad… Yo creo que ese mensaje no lo hago yo, lo hace la gente. Para mí es un orgullo cuando alguien viene y me dice a la cara que esto que he escrito le representa. Por tanto, lo que yo mande o no al público es lo de menos, ya que cada persona los hace suyas dependiendo de qué momento de su vida esté viviendo. Por eso transmito esa verdad.

¿Cómo fue el cambio de no ser conocido, a pasar a tener un montón de seguidores a día de hoy?

Fue un cambio muy drástico. Yo empecé con un género urbano, rapeando. Y rapear no tiene nada que ver con lo que estoy haciendo ahora. A finales de este año me gustaría sacar algún tema donde la gente pueda disfrutar de este estilo más urbano. Noté ese cambio sobre todo en la gente que asistía a los conciertos, donde en 2018 a lo mejor solo venían 100 personas y de repente vino todo súper rápido.

La exigencia constante en la industria musical debe de ser dura.

A todos los artistas les pasa. Cuando uno esta en el punto de mira se exige muchísimo, porque es cuando realmente empieza el duelo mental de lo que debes o tienes que hacer. Triunfar hoy en día es un híbrido entre hacer lo que uno quiere y lo que se debe.

Ante tanta influencia, sobre todo entre la juventud de los fans, ¿qué legado le gustaría dejar entre los jóvenes?

Me gustaría decirles, cantando mis temas, que ser vulnerable no es malo. Mostrarse tal y como uno es, algo, obviamente, natural. Yo en mis canciones soy yo, por eso quiero decirles que hay que ser más personas y dejar a un lado lo superficial. Y sobre todo que puedan escuchar mis canciones y encontrarse a ellos mismos.

Desde el Beret más sincero, ¿en qué etapa musical se encuentra?

A día de hoy, creo que estoy en un momento de mi vida que no me exijo ni me presiono, ni como artista, ni en mi día a día. Hago las canciones como me salen.