Es biólogo de formación pero escritor empedernido desde hace años. Adrián Carrillo publica estos días 'El despertar del pueblo eterno: rebelión' (Caligrama), una novela pergeñada de manera guadianesca a lo largo y ancho de más de diez años y que descubre a un inquieto autor de ese hiperpoblado género literario de la fantasía.

«De pequeño me encantaba visitar la habitación de mi padre y leer todos los libros de sus estanterías: era uno de mis rincones favoritos de la casa. Por ello, siempre he tenido a mano grandes obras maestras de este género, destacando autores como: John Ronald Reuel Tolkien, Ursula K. Le Guin o Michael Ende, entre otros», nos cuenta Carrillo. Esas lecturas iniciáticas modelaron la visión de la vida y la creación del malagueño y son pilares de su primer libro, del que habla con modestia pero que supone, sin duda, un ejercicio ambicioso: y es que El despertar del pueblo eterno está habitado por un centenar de personajes. «Construir una novela con más de cien personajes no fue una idea que tuviera en mente al comenzar la escritura, sino que el número fue aumentando en el transcurso del manuscrito. Una vez me puse a escribir, la historia se iba haciendo cada vez más compleja, los ambientes se extendían en el mapa, y necesitaba de muchas más personalidades que rellenaran la multitud de nichos libres que aparecían. Conforme el número ascendía, mi cuaderno de notas también lo hacía, detallando a cada uno de ellos en personalidad, acento, vestimentas, complexión, color de cabello, objetos, experiencias vividas… En definitiva, un trabajo muy minucioso con el que he intentado dar vida a cada uno de ellos», dice el autor.

Con la meticulosidad y exhaustividad del científico y la capacidad fabuladora del imaginador, Carrillo busca sorprender al lector y abrirse camino en el hiperpoblado nicho de las fantasías literarias

Carrillo

La literatura fantástica cuenta con muchos libros y autores, un insaciable ritmo de lanzamiento de novedades que copan las estanterías de las librerías. ¿Qué cree Adrián Carrillo que le diferencia del resto? «Soy de los que piensan que cada autor tiene su peculiar forma de escribir, y su propio público. La fantasía suele estar basada en la magia, diferentes razas y criaturas. En ese sentido, esta novela ha tomado otro rumbo diferente, donde el world building, la épica, la intriga y el misterio toman el control de la historia. Se puede decir que la fusión de diferentes géneros literarios puede sorprender a muchos lectores, siendo el ambiente fantástico el pilar principal», responde el autor, quien asegura haberse empeñado en que el libro, pese a la densidad de personajes y tramas, se desarrollara con agilidad y ritmo, sin digresiones.

El despertar del pueblo eterno nos adentra en Gaia, la tierra de los siete gremios, donde reina la paz hasta que se producen una serie de desapariciones. Misterio, venganza, amistad, honor y ansia de poder están detrás de la sinopsis de un debut que es también, como pueden comprobar, todo un mundo en sí mismo.

Biología

La formación en Biología han terminado permeando notablemente en la visión creativa del escritor malagueño, y no sólo porque 'El despertar del pueblo eterno' tenga su kilómetro cero en una vieja libreta en la que el entonces universitario Adrián comenzara a idear personajes, tramas y ambientes entre clase y clase. «Estudiar Biología me cambió la forma de pensar y de ver el mundo; me ha formado tanto académicamente como personalmente. Los ambientes de la novela están cargados de naturaleza, y conocer la botánica, zoología, ecología y geografía, me ha ayudado a que la creación del nuevo mundo sea lo más realista posible. Todo lo plasmado en la novela tiene su explicación, estudiada muy meticulosamente, y sin dejar cabos sueltos. Los misterios que se irán resolviendo a lo largo de la lectura, y en los próximos libros, están basados en todo lo que rodea el gran despertar que experimentó el pueblo eterno y su entorno». Habrá que seguir, por tanto, las peripecias de este largo elenco de personajes y, sobre todo, de su padre, un malagueño creador de otros mundos posibles.