Trabajó diez años como guionista en 'El intermedio', donde, dice, agotó "todos los chistes posibles sobre Bárcenas" y le apeteció dar un golpe de timón a su carrera: escribió un libro, 'El hombre que odiaba a Paulo Coelho', otro ('Cuando nadie nos ve', un noir con la Semana Santa sevillana como telón de fondo; tendrá una segunda parte ambientada en Málaga) y volvió a la televisión, pero en ficción, con series como 'Malaka' y 'Nasdrovia' (en la que adaptó su primer libro). Ahora, Sergio Sarria está detrás de uno de los proyectos más esperados de la comedia catódica española, 'Dos años y un día'. La serie, liderada en su reparto por Arturo Valls, seguirás las peripecias de un famoso actor y presentador que termina en la cárcel por un delito de ofensas religiosas. El rodaje ya ha comenzado en Madrid y tendrá una duración de ocho semanas.

Valles es Carlos Ferrer, un famoso y querido actor y presentador de éxito con una vida perfecta hasta que 18 fatídicos segundos la cambian para siempre. Su aparición en el pregón de Carzuelo de la Frontera vestido de la Virgen del Cierzo, como un paso de Semana Santa, desata la indignación de la asociación de abogados costaleros, que lo denuncian por un delito contra los sentimientos religiosos. La querella se admite a trámite y el juez, devoto de la Virgen de su pueblo y también costalero, lo condena a prisión. Ahora, Carlos debe adaptarse a su nueva vida en la cárcel donde tendrá que pasar dos años y un día.

Es una serie creada y escrita por Raúl Navarro, Miguel Esteban, Sergio Sarria, Luismi Pérez (el equipo al frente de 'Nasdrovia') y Raúl Navarro, quien dirigirá los episodios con Ernesto Sevilla. Adriana Torrebejano, Amaia Salamanca, Fernando Gil, Michael John Treanor, Javier Botet, Manuel Galiana, Santi Ugalde, Paco Churruca, Nene y Jorge Rueda integran el elenco de esta serie, con una primera temporada de seis episodios.

A tenor de las primeras imágenes promocionales facilitadas por Atresmedia, la productora de la ficción, 'Dos años y un día' será una comedia de lo más singular, en la línea de lo que hace siempre Sergio Sarriá: "En la comedia española tomamos más riesgos ahora que hace unos años. Se ha perdido el miedo a jugar con los silencios, a reducir el número de chistes, a que el espectador no esté en una permanente carcajada. Incluso ha cambiado la realización. Ahora las cámaras se mueven; se ha salido del plató y se graba en la calle. Se cuidan los planos, la fotografía, se hacen travellings...", contó a este periódico en el lanzamiento de 'Nasdrovia'.