Las luces se apagan y la silueta de Antonio Banderas aparece en el escenario del Teatro Soho Caixabank. Poco a poco, entre juegos de luces y hologramas, se va vislumbrando la ciudad de Nueva York de fondo y comienza el espectáculo. Las voces y música inundan el escenario durante unos minutos, dejando con la miel en los labios al público que  se queda con ganas de pedir otra canción. Banderas, junto a su elenco de 18 artistas y 26 músicos, presentan 'Company', el segundo y nuevo proyecto musical del Teatro del Soho CaixaBank del que el público podrá disfrutar a partir del 17 de noviembre, y permanecerá en cartel al menos hasta marzo. 

De nuevo en el papel protagonista, el actor malagueño asume también la dirección de este clásico de Stephen Sondheim, “un compositor mítico al que es imposible no mencionar si se habla de Broadway”, según dice Banderas. Esta nueva versión propia del musical, vuelve a los años 70  para adaptar la obra a los tiempos actuales y cambiar aquello que ahora funciona de otra manera.  Un musical complejo, tal como lo ha definido el director,  ya que no sigue una “narrativa tradicional” sino que está compuesta por sketches con su protagonista, “Bobby”, como hilo conductor de la historia. 

A diferencia del resto de los musicales de los años 70, que se concebían con el único objetivo de entretener, como explicó uno de los actores, “Company” fue de los primeros musicales en tratar y profundizar problemas cotidianos del día a día, como los de pareja, que normalmente  no se tratan y menos en el teatro. Antonio Bandera declaró que quería atacar el mundo de los musicales  y apostar por un musical de referencia que las grandes compañías ni se plantean montar en Europa. 

“Company”  viene dispuesto a conquistar el corazón del público con todo un despliegue musical que reúne a 26 músicos en el escenario, algo que, según Dulcinea Juárez, “no ocurre ni en Broadway”. Banderas también confesó su deseo de que la orquesta estuviese dentro la propia escenografía  y en ciertos momentos saliese al escenario y formase parte del espectáculo. Los músicos se repartirán por las distintas plataformas del escenario “para dar la impresión que estamos en un Nueva York en el que hay vida”, explicó el actor.

Un espectáculo curioso y enigmático que hará  al público reírse, pero también emocionarse en ciertos momentos. “No hemos escatimado en gastos” presume el director malagueño, “hemos traído a los mejores porque queremos convertirnos en un centro de producción que se iguale a Madrid o Barcelona”. Un reto que no duda que conseguirán tras ver los resultados extraordinarios que está obteniendo su  primera obra, de características similares, “A Chorus Line”, recién estrenada en Madrid. Un éxito que no esperaban y que les dejó datos sorprendentes como que el 47% del público que llenó el teatro durante tres meses no era de Málaga. 

Proyecto Soho

Banderas ha querido recordar que el proyecto Teatro Soho no está destinado para hacer dinero sino para dar calidad, por lo que no quieren abandonar la idea de hacer un teatro muy puro y simple. El actor malagueño, que afirmó tener un espíritu quijotesco, aseguró tener fe en el proyecto Soho y que “ no va a quedarse en estas cuatro paredes”. “Lo que tenemos que hacer es que yo no sea fundamental para que esto funcione”, Antonio Banderas quiso hacer hincapié en la importancia de que “el público Málaga lo haga suyo” para que el proyecto eche raíces y  tenga una continuidad en el tiempo. 

No obstante, el proyecto tiene cada vez más ramificaciones y promete seguir creciendo, como el salto a la televisión, donde cuentan ya con un nuevo programa en TVE en prime time con María Casado de presentadora. El artista compartió los ambiciosos proyectos que les gustaría emprender como una escuela de voz,  un segundo teatro experimental y, sobre todo, una escuela técnica que forme desde escenógrafos hasta gestores y productores, pues no hay ninguna escuela en España que enseñe gestión teatral. 

Apasionado

Cuando preguntaron a Banderas por su secreto para conservarse también, respondió que, además de beber mucho té blanco, “la ilusión por hacer cosas y proyectos es lo que me mantiene en forma”. Y es que si en algo estaba de acuerdo todo el elenco era en la pasión que desprende el actor malagueño y la capacidad que tiene para contagiarsela a todos. “Es una enseñanza cada día trabajar con él, a nivel personal y a nivel  profesional, porque antes de trabajadores somos personas, y él es un ejemplo de eso”, quiso señalar la actriz Dulcinea Juárez. 

El actor se mostró también encantado de poder trabajar con su hija, Stella Banderas, como segunda ayudante de dirección de la obra, tras haber pasado un año y medio separados por culpa de la pandemia.  “Creo mucho en el criterio de mi hija, ha tenido siempre una gran personalidad y sus opiniones me valen. Y cuando caminamos a casa después de los ensayos es cuando realmente hace su trabajo ”, compartió el actor.

Ansias de público

A pesar de los numerosos imprevistos, que abarcan desde unos chips que llegaron más tarde de lo previsto y que impedían tener el escenario listo, hasta una lesión de Harrison Ford que obligó a retrasar el rodaje de Indiana Jones y que Banderas se incorporará más tarde a los ensayos, todo el equipo garantiza estar listos para el estreno.

“Todos estamos aquí como niños con zapatos nuevos”, declaró el actor Paco Morales. Tras pasar demasiado tiempo alejados de los escenarios, todos los actores comparten la emoción y las ganas de volver a ponerse delante del público y ver las “reacciones espontáneas”.  “Tenemos muchísimas ganas de que venga el público y lo disfrute”, aseguró Dulcinea Juárez. 

Antonio Banderas no dudó en afirmar que “un elenco como éste no se ha unido nunca y que probablemente no se vuelva a unir jamás aquí en el Soho”. El director malagueño  confesó también que todos estaban muy nerviosos y que, justo antes de saltar al escenario , se miraron entre ellos y pudo observar la mezcla de emoción y nervios por enfrentarse a su primer público.