El Museo Carmen Thyssen albergará su primera exposición dedicada exclusivamente a la fotografía desde este martes hasta el próximo 6 de marzo. Paul Strand será el protagonista con las 131 imágenes que se podrán contemplar en 'Paul Strand. La belleza directa. Fotografías de las Colecciones Fundación MAPFRE'. El autor nació en Nueva York en 1890 y se repasarán todas sus épocas artísticas desde sus inicios en 1915 hasta su muerte en 1976. El recorrido llevará desde América hasta Europa y África.

La Fundación MAPFRE posee la colección más extensa que se conserva fuera de Estados Unidos. La muestra se divide en tres secciones: 'Inicios en Nueva York', de 1915 a 1930; 'Madurez entre América y Europa', desde 1930 hasta 1955; y 'Años finales entre África y su refugio francés', desde 1955 hasta 1976.

A la presentación de la exposición de esta mañana ha acudido el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, que ha expresado que "desde un punto de vista social y humanístico interesa mucho que estas fotografías estén en la cultura popular de Málaga". La concejala de Cultura y Deporte, Noelia Losada, ha comentado que es una forma "muy importante" de arte contemporáneo y ha animado al público a disfrutar de este "magnífico fotógrafo". Carlos Gollonet, el comisario de la muestra y conservador jefe de fotografía de la Fundación MAPFRE, ha explicado que se podrán apreciar los cambios de cámara y la forma de acercarse a la fotografía de Paul Strand a lo largo de sus obras, especialmente en el apartado de México, así como su manera de aproximarse a la realidad.

Exposición de Paul Strand. L. O.

Estilos de trabajo

El neoyorquino tenía una peculiar cámara y modo de hacer sus fotografías al inicio de su carrera. Utilizaba una cámara desapuntada, tenía un prisma en el objetivo de manera que la gente no se percataba de que la estaban captando, lo que producía que miraran fuera del marco de la cámara, algo que tampoco era muy común en las imágenes según Gollonet. "Una contradicción entre la modernidad y la tradición" constata el comisario de la muestra.

El sistema consistía en un objetivo falso en el lateral de la cámara, que daba la impresión de estar mirando hacia otro lado del que en realidad era, lo que le permitía pillar desprevenido al retratado y evitar cualquier preparación o pose, como en su obra 'Mujer ciega'. Sin embargo esta actitud le llevó a plantearse un conflicto consigo mismo sobre el modo en el que conseguía las imágenes, porque a quien fotografiaba no sabía que había sido captado, lo que le permitía acercarse mucho a quien inmortalizaba.

A partir de los años 50, cada vez que se le encargaba un proyecto a Strand se documentaba, leía e investigaba mucho, y conocía a los paisajes y las personas, de hecho llegaba a tener una relación casi directa con a quien fotografiaba y preparaba mucho las escenas con su cámara y su trípode al frente, de esta forma mostraba a los personajes relajados, cuenta Carlos Gollonet. En todos los proyectos que hizo en diferentes lugares reflexionaba sobre el pasado de ese lugar en el que lo importante era la lucha continua por la democracia a través de la historia y se sirvió de escritos antiguos para ello.

Muestra de Paul Strand en el Museo Carmen Thyssen. L. O.

Carrera tanto en fotografía como en cine

Para Paul Strand la fotografía fue algo más que una afición, la convirtió en arte y comenzó inmortalizando objetos y elementos arquitectónicos en su ciudad natal, e incluso se inició en el cine y de la mano del pintor Charles Sheeler grabó 'Manhatta' en 1921, que se puede ver proyectada en la exposición y está inspirada en poemas de Walt Whitman. De hecho también fue un cineasta reconocido e innovador, ya que destacó con 'Redes' de 1934 y 'Native Land' de 1942, e incluso recaudó fondos para la Guerra Civil con otro documental. Ya en los años 30 se desplazó a México, donde realizó las fotografías que componen 'The Mexican Porfolio', publicado en 1940, en el que retrató las costumbres del país azteca a través de sus habitantes y su tierra.

En 1945 se encargó de hacer un proyecto sobre Nueva Inglaterra, en la zona noreste de Estados Unidos, encargado por el Museum of Modern Art de Nueva York, del que saldría su primer libro propio de fotografías y la mayor exposición que se le había hecho a un autor hasta la fecha. Cuatro años después abandonó Estados Unidos por la persecución del macartismo y la presión a la que sus compañeros se sometían, así que se mudó a Francia. Allí se interesó por temas sociales, y en los siguientes años viajó a países como Egipto, Ghana, Marruecos o Rumanía para seguir experimentando con la fotografía. En estos países se centró en la realidad de la gente y de los lugares y mostró su compromiso ético y social ligado a corrientes que surgieron tras la Segunda Guerra Mundial como el humanismo. En sus últimos años de vida hizo presentaciones, porfolios y libros.