Asegura el profesor Enrique Gallud Jardiel (Valencia, 1958) que cuando Shakespeare estaba 'in albis', con las musas en la otra punta del bosque, como solución o bien recurría a contar historias de reyes, de las que nos ha dejado unas cuantas y bastante sanguinolentas, o bien plagiaba "una comedia cualquiera de Christopher Marlowe".

Reducir a estas dos únicas posibilidades a uno de los grandes de la Literatura sólo es potestad de los ilusos o de los que emplean la satira y la ironía a la hora de cenar. Enrique Gallud Jardiel pertenece al segundo grupo. Le avalan decenas de libros con los que explora los límites del humor para cruzar la 'limes' e irrumpir en las tierras de los sorprendidos bárbaros; y como únicas armas, un despliegue lingüístico y estilístico que siempre nos depara sorpresas.

Lo ha vuelto a hacer con 'Filmhitos. El cine en clave de risa', de Quaestio editorial, una obra en la que el nieto de Enrique Jardiel Poncela, filiación o más bien 'nietación' que lleva muy a gala, desmenuza con 'iconoclástica' pasión grandes obras de la historia del cine y otras menores pero de enorme éxito de público. De hecho, las 'andanadas' a Shakespeare antes mencionadas pertenecen a la reseña de 'El rey Lear' de Peter Brook, una película de 1970.

Como hizo su ilustre y nunca bien aclamado abuelo con los pioneros 'Celuloides rancios', al colocar subtítulos surrealistas a películas pasadas de moda, Enrique Gallud nos coloca unos subtítulos llenos de gracia y disparatados con los que interpreta muchos clásicos del cine, en numerosas ocasiones con la aplastante sinceridad de un niño, como cuando califica la alabada novela 'Moby Dick', en la que se basa la excelente película de John Huston, de "bastante plúmbea".

Es un clásico del humor el encuentro entre un ser humano y la muerte, pero el profesor Gallud Jardiel da una vuelta de tuerca a la escena al enfrentar, en una reseña sobre 'El séptimo sello' de Bergman, a la sobria muerte con un cuñado, una figura siempre desconcertante.

El cine en clave de humor de este todoterreno de las letras no se detiene ante nada, así que por la gran pantalla de papel desfilan desde 'La leyenda de la ciudad sin nombre' hasta 'Bienvenido Mr. Marshall', 'El crepúsculo de los dioses', 'Ciudadano Kane' o 'El show de Truman'.

En algunos casos, echa mano del 'ilógico' desmenuce de los elementos para ofrecernos humorísticos juegos verbales, en otros, obtiene el mismo resultado gracias a unos versos festivos que, intuye el firmante, deben de tener detrás muchas horas hasta montar el acertado armazón.

Quizás la reseña más original, hablando de armazón, sea la que deja 'Mary Poppins' en los huesos con una técnica humorística muy certera y sin necesidad de escalpelo: el 'monopalabrismo'.

Pero mejor no dar más pistas y que los más curiosos se sumerjan en estos hitos fílmicos, un nuevo derroche de humor de Enrique Gallud Jardiel, que en esta ocasión ha querido emular, a su manera, al león de la Metro, con resultados mucho más placenteros que si nos encontráramos a solas con el rey de la selva.

Las reseñas humorísticas de cine de Enrique Gallud Jardiel.

Las reseñas humorísticas de cine de Enrique Gallud Jardiel. L.O.