Meses después de triunfar en salas y en Amazon Prime Video con su debut en el largometraje, La casa del caracol, la realizadora malagueña lanza su segundo filme, El refugio, en la que cambia de registro por completo: del thriller perturbador a la comedia navideña familiar. Preestrenó ayer la cinta con su equipo ayer en el Albéniz. Leo Harlem, María Barranco, Sara Sálamo, Juanma Lara y David Guapo, entre otros, integran el reparto de una película amable y para todos los públicos, con el aval de María Luisa Gutiérrez y Santiago Segura

Aprobó con nota el primer rodaje de una película española tras el confinamiento estricto (La casa del caracol) y ahora se plantea otro reto: triunfar en la cartelera navideña con una comedia para toda la familia. El refugio, que llega a las salas este viernes, es un nuevo desafío en la carrera de una mujer acostumbrada a ellos.

Está de preestreno en su tierra, Málaga, con El refugio, en una gira de premieres que ya pasó por Madrid. ¿Cómo fue la presentación allí?

Fue impresionante. Recuerdo que Tránsito,uno de mis cortometrajes más premiado y con más recorrido en festivales, fue presentado en Madrid hace años, en una sala enorme; ver a tanta gente disfrutando con tu trabajo te hace replantearte el verdadero valor del cine frente al streaming. Ahora, con el preestreno en el Capitol reviví la experiencia de Tránsito: mil personas en una sala cine enorme viendo tu película y pasándolo bien sigue siendo para mí una experiencia inolvidable. Con una puesta en escena impresionante, con una pantalla enorme, el cine como espectáculo... Contemplar a tanta gente riendo y pasándolo bien con tu trabajo es el premio.

¿Cómo le llega este proyecto?

Hubo una oportunidad de continuidad, de seguir trabajando con gente que me ha dado tanta alegría y felicidad como María Luis Gutiérrez y el resto de su equipo en Bowfinger [la productora de Gutiérrez con Santiago Segura, también detrás de La casa del caracol]. Además, se me ofreció la oportunidad de trabajar en el guion desde el principio, así que he visto cómo una idea planteada en un principio como una comedia familiar se fue transformando poco a poco.

La casa del caracol fue un thriller muy de atmósfera, perturbadora. El refugio, una comedia familiar navideña. ¿Cómo hizo el salto?

Primero, con respeto. Y después cuando vi al grupo de actores que se apuntaba al proyecto no lo dudé. Pero al igual que con el guión fue todo poco a poco, intentando hacerla más mía en cada momento creativo; pero fue una oportunidad el poder meterme en un género nuevo acompañada de gente con la que puedo hacer lo que me gusta. Pero es cierto que el salto a la comedia es complicado, porque requiere un ritmo muy determinado a la hora de encontrar cierto grado de efectividad.

¿Cuáles han sido los grandes retos de El refugio?

Rodar una comedia coral en cinco semanas ha sido una de las cosas más duras de mi carrera pero me ha ayudado a comprender mucho más a los actores y actrices, y a saber que todo el tiempo que les dedico sirve para algo, y eso se ve en pantalla. El refugio tenía un ritmo vertiginoso con escenas corales donde teníamos a más de seis actores y actrices con sus tempos y líneas, y estoy orgullosa del trabajo de ellos y ellas. Pero no hay rodaje fácil y no debe haberlo.

Astorga, con su equipo ayer en la presentación a los medios del filme. | ÁLEX ZEA

Este año ha estrenado dos películas, me cuesta recordar en la historia del cine español a una mujer que haya estrenado dos largometrajes el mismo año, quizás seas la única.

Pues ni lo había pensado... La casa de caracol fue un máster y ahora una comedia familiar navideña destina a un público infantil, o por lo menos yo lo veo así, ha sido otro lección aprendida. En este momento se me están presentando numerosas oportunidades y quiero aprovecharlas aunque he de confesar que voy a descansar un mes antes de empezar a trabajar en otros proyectos.

¿Se va avanzando en la paridad, se va respetando más a las mujeres en el sector cinematográfico?

Poco a poco se nos va escuchando un poco más a las mujeres en el cine, pero los números no engañan, todavía hay mucha desigualdad y no hay que dormirse en los laureles. Tenemos que seguir trabajando y buscando una equidad entre hombre y mujer para que podamos contar todo tipo de historias, de comedia, terror, un cine más intimista o musicales. Se trata de igualdad, no de otra cosa.