Nueva York, años 50: dos bandas, los Sharks, de origen puertorriqueño, y los Jets, estadounidenses de origen europeo, viven en perpetua disputa. El conflicto surge cuando María (Natalie Wood), hermana del jefe de la pandilla puertorriqueña, y Tony (Richard Beymer), exmiembro de los Jets, se enamoran. Esta es la trama del histórico musical West Side Story dirigido en 1961 por Robert Wise, y sometido ahora a revisión por Steven Spielberg en un ‘remake’ que ya está en cines.

A pesar de que el ‘remake’ y el original duran lo mismo, Spielberg introduce algunos cambios (Tony es mucho más alto que María, por ejemplo), coloca canciones en momentos distintos y mantiene la equidad idiomática entre el inglés de los Jets y el español de los Sharks. Estas son cinco diferencias significativas entre la revisión de Spielberg y el clásico de Wise, basados ambos en el musical del mismo nombre (e inspirado a su vez en Romeo y Julieta, de William Shakespeare), con música compuesta por Leonard Bernstein y libreto del recientemente fallecido Stephen Sondheim.

‘West Side Story’ quim casas

Conoce las cinco diferencias entre el clásico y el 'remake'

El escenario desde el cielo

La obertura del filme de Wise y Robbins encadena las diversas melodías instrumentales de los temas principales (Tonight, Maria) sobre un fondo dibujado con líneas que va cambiando de color hasta que, al final, vemos que se trata del ‘skyline’ de Nueva York. Siguen planos aéreos hasta encuadrar a los Jets chasqueando los dedos. La versión de Spielberg también empieza con planos alzados sin música, pero son los de un barrio derruido en el que se especula con los terrenos y los portorriqueños viven la amenaza del desahucio.

El baile en el gimnasio

La secuencia del baile como confrontación entre Sharks y Jets es en un gimnasio iluminado en rojo en el filme de 1961. Allí se enamoran Maria y Tony, filmados de forma casi onírica, fuera de la violenta realidad que los rodea. Spielberg respeta el mismo decorado, pero no hay intenso fondo rojo, la pareja protagonista se besa detrás de una grada y el organizador lo define como un experimento escolar de integración: Spielberg está más atento al conflicto racial. Eso sí, todos los jóvenes bailan al compás del contagioso mambo.

‘West Side Story’

‘West Side Story’ quim casas

El papel de la policía

Un cambio fundamental se produce en el personaje del teniente Schrank, el policía que intenta impedir las batallas campales entre Jets y Sharks. En la primera película, encarnado por el actor Simon Oakland, es un agente con cierto hálito humanista, en la línea del capitán de policía comprensivo de otro filme de la época sobre turbulencias adolescentes, Rebelde sin causa. Sin embargo, en el nuevo filme, con el rostro más disgustado de Corey Stoll, toma claro partido por los Jets y se muestra inmisericorde con los Sharks.

La pelea trágica

La secuencia fundamental está construida de manera muy distinta, aunque el resultado sea el mismo. La pelea a navaja entre Bernardo y Riff se produce en la película de 1961 al aire libre, bajo un puente también de intenso color rojo. Después se pelean todos contra todos, Riff es acuchillado por Bernardo y este muere a manos de Tony. Spielberg ambienta la acción en un viejo almacén de sal. Tony y Bernardo se golpean brutalmente sin que el resto participe. Riff entra en liza y la trágica consecuencia es la misma. Ya nada será igual.

Rita Moreno en dos papeles

La única intérprete portorriqueña de las dos versiones es Rita Moreno, quien encarnó a Anita en la película de 1961. Natalie Wood (María) era de origen ucraniano, George Chakiris (Bernardo) de familia griega y José De Vega (Chino) filipino. En el de Spielberg, Rachel Zegler (María) tiene madre colombiana y David Álvarez (Bernardo) es de origen cubano. Ariana De Bose (Anita) tiene remota sangre portorriqueña. Moreno, también productora ejecutiva del segundo filme, sustituye al propietario masculino de la tienda en la que trabaja Tony.