El sexo sigue siendo un tema tabú en las conversaciones entre padres e hijos. Pero el reciente auge de plataformas como Onlyfans que hacen más accesible la pornografía en internet alerta de la necesidad de tomar medidas.

¿Por qué deberíamos asistir a su charla en La Térmica?

Porque es una conferencia que dota de herramientas a los padres de adolescentes e incluso a los propios jóvenes de lo que está ocurriendo con la pornografía, un fenómeno que parece inocuo pero que deja víctimas de un lado de la pantalla y otro.

¿En qué punto estamos con la educación sexual de nuestros jóvenes?

Somos una sociedad muy pudorosa, no hablamos de sexualidad con nuestros hijos, vemos que ellos se están educando, entre comillas, en la sexualidad a través de la pornografía, pero una pornografía misógina que se reproduce en la calle, con las manadas. Más de mil y pico manadas judicializadas el año pasado, qué cifra... Que no son sólo tíos que quierten violar a una chica, sino que quieren violarla y, además, enseñarlo.

¿De qué manera se deberían tratar estos temas que son aún tabú?

Hay que hacerlo, porque vemos que están llegando los jóvenes a la prostitución a través de la pornografía porque la fomenta: cuando tú pones en una web tres veces «quiero chicas suecas», finalmente la propia web te ofrece los servicios de chicas suecas que son prostitutas.

¿Qué otros riesgos puede conllevar entre los jóvenes el consumo de pornografía?

Algo de que lo nadie habla, de la adicción: consumir pornografía genera dopamina, la hormona del bienestar y cada vez quieres más y más... Y vamos viendo que en muchos casos chicos adolescentes no están saliendo a la calle con sus amigos sino que se pasan horas y horas delante de un ordenador consumiendo pornografía, siempre necesitando cada vez más.

En la conferencia estará acompañada por la periodista Charo Izquierdo.

Puta no soy, su libro, lo hizo sobre una de las protagonistas de mi documental Chicas nuevas 24 horas. Yo la invité a venir conmigo a Perú. Además, ella colabora con Save the Children, que elabora los informes sobre pornografía más potentes.

¿Cómo valora esos informes, que entiendo le ayudan en su trabajo?

Asustan, porque vemos a padres y madres negacionistas. Aquí no es el «tu hijo consume, el mío no»; todos lo hacen, es que es normal. Porque la pornografía nunca ha sido tan accesible como ahora. Ni tampoco tan agresiva.

¿Qué otras cosas se van a encontrar los asistentes a la conferencia en La Térmica de esta tarde?

También voy a proyectar unos audiovisuales extraordinarios, aunque no se van a poder colgar en la red pero para la gente que esté en La Térmica y los vea. Por ejemplo, voy a proyectar en exclusiva, por primera vez, el tráiler de la serie PornoXplotación y audiovisuales sobre las sexcams, las camgirls, la pornografía en vivo...

¿Dar visibilidad a estos temas tan de actualidad es lo que le motiva para seguir haciendo documentales y cortometrajes?

Nunca ha sido algo tan necesario como ahora mismo, en este siglo digital. Pero es que los chavales se están educando, insisto entre comillas, en la sexualidad a través de una pornografía durísima, violenta, misógina, que reproduce esos roles de «la mujer es el objeto y el hombre es el sujeto».

Es evidente que la tecnología tiene un efecto negativo en este asunto.

Ten en cuenta que durante el confinamiento los chavales han estado viendo pornografía horas y horas y horas. Es una pornografía que lleva a estos jóvenes a consumir sexo de pago (...). Todos los chavales llevan un pequeño cine porno en el bolsillo, un móvil, pero no tienen un pensamiento crítico respecto a qué es la sexualidad, es una experiencia compartida desde el respeto, desde el «tú quieres, yo quiero». Estreno la semana que viene una campaña sobre la pornografía (Eso no es sexo) precisamente para eso, para dotar de herramientas, para hablar de relaciones afectivo-sexuales e igualitarias.

Estas no son sus únicas iniciativas feministas, también está su sección en el Festival de Málaga, pionera en poner la cuestión de género en el hecho audiovisual.

Afirmando los derechos de la mujer está consolidadísima como una de las secciones clave y eso no tiene ya ni siquiera que ver con los años, sino con la calidad de los trabajos que recibimos. Este año, por ejemplo, de las 10 últimas películas, las finalistas ha sido realmente complicadísimo elegir porque tenían una calidad extraordinaria. Así que nuestra biznaga tiene mucho prestigio.