Los XXV Premios Max de las Artes Escénicas se celebrarán el próximo 6 de junio en Mahón, capital de Menorca. Esta mañana, el Teatro del Soho CaixaBank ha contado con la presencia de su director, Antonio Banderas, quien ha reunido a los finalistas andaluces a los Max. Desde las butacas del Teatro del Soho los nominados han expresado su agradecimiento a Banderas por abrir las puertas de su teatro. Han estado presente Alessandra García, con tres nominaciones por su obra Mujer en cinta de correr sobre fondo negro; Carmen Ledesma y Ángel Calvente, de El Espejo Negro, con la nominación por Cris, pequeña valiente; Daniel Doña, granadino en representación de la danza y Javier Banderas, de parte de Company.

Banderas ha comenzado la presentación de los 25 Premios Max aclarando que para él "es un orgullo tener tantas nominaciones de malagueños y andaluces en unos premios con los que ganamos prestigio". Estas nominaciones son muy importante para nuestra tierra, y por ello, desde el Teatro del Soho, Banderas aclara que no nació solo para producciones propias, sino para abrir las puertas al teatro que se hace en nuestra tierra, sin ayuda alguna y, por tanto, con mucho esfuerzo . "Yo creo muchísimo en nuestra ciudad y en el potencial que tiene". Y una vez más, recuerda cómo nació este proyecto que él desde un principio quiso vivir acompañado.

Los nominados andaluces a los XXV Premios Max agradecen a Antonio Banderas su apoyo Evelyn Herrera

Por otro lado, Calvente, contento y entusiasmado por el reconocimiento a un espectáculo como Cris, pequeña valiente, agradece una vez más la oportunidad de coproducir por primera vez con el Teatro del Soho, que "es el teatro de todos los malagueños", tal y como reconoce. Su obra, que trata la historia sobre una niña transexual, encauza un nuevo camino para aumentar la visibilidad. Con todo esto, el director aprovecha para añadir que, como la política es algo que va ligado a la cultura: "esperemos que en las elecciones andaluzas los partidos políticos hablen y apoyen la cultura, y no solo la que viene de fuera con el guirileo, sino la andaluza, para que no tengamos que hacernos 2.000 kilómetros de ida y vuelta para trabajar".

García, después e darle un mordisco a la manzana, reconoce que "el haber conseguido estar hablando aquí con Antonio Banderas y que nos abra las puertas a personas como yo, ya es ganar para mí porque necesitamos la mano que nos está echando". García reconoce que el tipo de teatro que ella hace no estaba muy representado en los premios, por lo que esto es un paso hacia delante y añade que los premios no son lo más importante, sino el trayecto que hay hasta ellos: "El camino es lo que en realidad hace la historia".

Con Ente hilos y huesos, llega Doña desde Granada en representación de la danza. Para explicar su reflexión sobre estos premios y su obra, cita a Gregorio Marañón, de quien se inspira para realizar este imaginario coreográfico: "Lo que la pasión política o la guerra desgarran, lo puede coser el arte, con sus manos aladas, con su aguja y su hilo sutiles e invisible". Con lo que expresa que esto actúa como un espejo que 80 años después demuestra que ya se expresaba perfectamente cuál es la labor que debe emprender la cultura "que es sanadora, revolucionaria y política".

Antonio Banderas y la cultura andaluza

Tras su larga trayectoria en los Estados Unidos, Banderas reconoce la necesidad que tiene nuestro país, desde la política, de incluir una ley de mecenazgo que facilite el acceso a la cultura, como, por ejemplo, con un descuento en los impuestos para aquellas personas que consumen arte. "Llevo dando la lata desde 1984, nos prometieron una ley de mecenazgo que no tenemos, lo que ayudaría a financiar muchísimos proyectos", con lo que habla de su indignación en las últimas elecciones generales cuando la cultura no fue mencionada en ninguna de las mesas. "Necesitamos imaginación, porque el talento ha existido, existe y existirá, hay gente que trabaja muy bien y lo hace en circunstancias precarias, y sin embargo, el espectáculo sale adelante", concluye Banderas, quien, además, insiste en la necesidad de educar al público para que sepa que esos espacios están para ellos y admite que "en esa lucha estamos y lo primero que tenemos que hacer es creérnoslo".

Sobre los premios

Los Premios Max de las Artes Escénicas fueron creados por la Sociedad General de Autores y Editores en 1998 con el objetivo de premiar y reconocer la labor de los profesionales, así como la calidad de las producciones más destacadas del año en las Artes Escénicas y la máxima difusión de estos trabajos. Son organizados por la Fundación SGAE y en su proceso de elección se diferencian veinte categorías a concurso, cuyos finalistas son seleccionados por distintos jurados.