Era una cita largamente deseada pero la espera mereció la pena. Este sábado noche Málaga se rindió ante el talento y el buen hacer de Manuel Carrasco en un concierto celebrado en el Estadio de Atletismo y que había tenido que ser aplazado por la pandemia, ya que estaba previsto para la gira que el cantante onubense tenía en 2020.

«Qué sueño es este Málaga que tú me cumples llenando este sitio», dijo tras el arranque del concierto el artista, que agradeció al público su apoyo y aseguró que «Málaga siempre ha sido una cita muy importante» en su carrera. «Málaga siempre ha sido uno de mis primeros amores», resaltó.

El artista andaluz se ha convertido en un hombre de récords y en Málaga lo volvió a demostrar, reuniendo a unas 27.500 personas en una cita que ha sido la más multitudinaria de la última década en Málaga. No es fácil en estos tiempos post pandemia vender entradas y llenar conciertos, sobre todo en un ambiente musical que tras el Covid roza la saturación de oferta, pero Carrasco tiene una auténtica legión de fans que han esperado dos años para poder verlo en Málaga y disfrutar de un directo que sólo se puede definir como excelente y de un cantante que lo da todo sobre el escenario, que siempre ha sido el territorio donde se encuentra más cómodo.

La cita de anoche forma parte de la gira que inició tras la salida al mercado del hasta ahora su último disco de estudio, «La cruz del mapa», gira a la que ha añadido el lema ‘Hay que vivir el momento’, título que da nombre a su último sencillo. Publicado esta misma semana, este tema y ‘Fue’ son los adelantos que ya ha puesto en el mercado del que será su próximo trabajo.

El público malagueño abarrotó el Estadio de Atletismo. Gregorio Marrero

El concierto arrancó pasadas las 22.40 de la noche y Carrasco lo inició con los acordes de ‘Hay que vivir el momento’, al que siguieron ‘Tambores de guerra’ y ‘Aprieta’.

No faltaron tampoco temas que han marcado su carrera como ‘Mujer de las mil batallas’, ‘No dejes de soñar’, ‘Que nadie’, Soy 'Afortunado', 'Sabrás' o ‘Me dijeron de pequeño’. Ante un público de todas las edades entregado a su magia, el artista fue recorriendo su amplia trayectoria musical, una carrera que empezó hace ya veinte años y que desde sus inicios ya mostraba a un cantante que es mucho más que una buena voz.

Porque Manuel Carrasco es un compositor de altura, un letrista que ha ido mostrando su madurez con los años y que ha seguido siendo fiel a sí mismo. No ha habido en él virajes en busca de éxitos artificiales, ni postureos innecesarios, lo suyo es un camino labrado desde una base real, con el boca a boca, con música con un sello personal, mostrando su deseo de cantarla en directo y que cale en la gente. Y ha calado tanto que el 11 de junio batirá el récord nacional de asistencia a un concierto, con más de 74.000 personas en Sevilla.

El final llegó tras dos horas y media intensas de concierto en las que Carrasco lo dio todo, sin olvidarse siquiera de la victoria del Real Madrid en la final de la Champions, y antes de despedirse quiso regalarle a Málaga una canción dedicada a la ciudad, en la que glosó sus bondades y las de su gente, dejando claro que cada día "es más boquerón". Una noche para el recuerdo que ojalá se repita muy pronto.