La banda malagueña Danza Invisible está viviendo unos días muy especiales en su larga trayectoria. El grupo liderado por Javier Ojeda ocupa la Alameda Principal con una exposición de fotos (que ayer visitó el alcalde, Francisco de la Torre), anticipo de la actuación en el Brisa Festival con la que celebrarán sus cuatro décadas de carrera (además, cada artista invitado a la cita interpretará una versión de la banda malagueña). «No existe ningún precedente de una banda que esté recibiendo un homenaje como lo estamos recibiendo nosotros. Nos sentimos muy satisfechos por todo el cariño», dijo ayer Ojeda.