En el momento en que Sara, la mujer de Abraham, escuchó agazapada de los propios labios de Yavhé que iba ser madre, pese a tener más años que un bosque, no pudo reprimir una carcajada. La risotada fue escuchada por el Todopoderoso, que le afeó el numerito.

Hay que entender pues, dentro de lo posible, la maquiavélica mente de Jorge de Burgos, el ('viva' la leyenda negra) malvado monje español de 'En nombre de la rosa', que no quiso que la risa pasara a mayores y el mundo redescubriera el libro perdido de Aristóteles, el segundo de su Poética, dedicado a la comedia.

Si la mismísma Sara se había carcajeado en las barbas de Yavhe´, ¿qué podía esperarse de las conclusiones de Aristóteles? Con lo que Jorge de Burgos quiso cortar por lo sano, envenenando a todo quisque, fue con la 'peligrosa' capacidad del humor de revelarse ante el poderoso y cuestionarlo.

El desprestigio de esta rama artística, el escaso sentido del humor de tiranos de opereta como Stalin, Hitler o Putin, viene de su revolucionario capacidad para mostrar al poderosoo desnudo y ridículo.

Tan poderosa arma disuasoria la emplea, con maestría y acierto, Enrique Gallud Jardiel en su nuevo libro, 'Ridículos sonados de la Humanidad', que acaba de publicar en Glyphos.

El profesor universitario, escritor, ensayista, doctor en Filología Hispánica por las universidades Jawaharlal Nehru de Nueva Delhi y la Complutense de Madrid es además, por si no fuera suficiente, nieto de Enrique Jardiel Poncela y como su abuelo, comparte el proteico don de producir humor con la solvencia y a la velocidad de todo un equipo de guionistas de Netflix.

Portada de la obra. L.O.

'Ridículos sonados de la Humanidad' es un paseo por los siglos para poner en solfa momentos históricos y personajes que forman parte del acervo del mundo. Nada escapa a la capacidad inconoclasta de Enrique Gallud a la hora de derribar del pedestal a prohombres y promujeres con la ayuda de su ingenio.

La sorna, la causticidad y las dosis de ridículo en la que sitúa a muchos de los personajes, no obstante, tienen un probado trasfondo histórico, como el juicio al dramaturgo inglés Ben Johnson, acusado de matar a un actor (mal negocio para un dramaturgo); la famosa conversación entre Alejandro y Diógenes, el del síndrome y el tonel o la disparatada vida marital del rey inglés Enrique VIII, que deja en pañales a cualquier rey emérito de nuestros días.

Enrique Gallud emplea el diálogo teatral, la disquisición, la rima y hasta la traducción del latín macarrónico para adentrarse en la historia con el espíritu deconstructivo de los Hermanos Marx, aunque también hay espacio para aconsejar, pongamos que durante una pandemia, sobre las cosas que se pueden hacer en casa durante un hipotético confinamiento.

En suma, reyes, reinas, emperadores, conquistadores, comendadores, dictadores y hasta el mismísimo Humphrey Bogart terminan a los pies del caballo del humor, que Enrique Gallud conduce con la soltura de un rejoneador.

'Ridículos sonados de la Humanidad' es un sonado libro de humor para pasar un buen rato este verano.

Ridículos sonados de la Humanidad

Enrique Gallud Jardiel

Glyphos

Precio: 16 euros