Con tan solo 10 años, Martina D’Antiochia le comunicó a sus padres que quería abrir un canal de Youtube, que acumula hoy más de cuatro millones de suscriptores. La joven marbellí de 17 años es una de las youtubers juveniles más populares del  país, que sigue causando sensación cada día en su canal, aunque ahora está apostando más por Tik Tok, donde casi alcanza los cinco millones de seguidores. 

Fue gracias a su canal de Youtube que contactaron con ella para que se presentase al casting de la primera película de la saga ‘Padre no hay que uno’. Martina recuerda perfectamente el día llegó a casa malhumorada, por algo que había pasado en el colegio, y su madre le dijo que «quitase esa cara porque tenía una buena noticia». «Me quedé en shock», rememoró la marbellí entre risas. 

Sin embargo, y a pesar de su temprana edad, Martina no solo es actriz, youtuber y tiktoker, sino que también se está labrando una  importante carrera como autora de literatura juvenil. La joven artista que se dio a conocer por su saga ‘La diversión de Martina’ ha escrito más de una docena de libros que han vendido más de 800.000 ejemplares.

Con tan solo 11 años, una editorial le propuso escribir una novela. «Al principio, estaban un poco en alerta porque, aunque siempre he sido una niña muy creativa, nunca había escrito nada más allá que como hobby». Sin embargo, lo que nadie se esperaba es que, nada más publicarlo, se convirtiese en ‘bestseller’. «A partir de ahí empecé a despegar».  Una vez finalizada su primera saga de diez libros, decidió probar suerte con la literatura juvenil con su serie ‘Nadie’. Ahora, acaba de publicar el primer volumen de su saga ‘Capria’, ante los ruegos   de su fans más jóvenes para que volviese a escribir literatura infantil. 

La polifacética artista marbellí confesó con frustración que «hasta ayer» le han estado cuestionando la autoría de sus libros. «Lo que más rabia me da es que no son los niños, sino los padres. Además, a diferencia del cantar o actuar, es algo muy difícil de demostrar. Nadie  te ve esa etapa de sufrimiento que es a veces escribir». Sin embargo, cansada por los años de insistencia, ha decidido dejar de intentar demostrarlo. «Quien no me quiera creer ya es su problema», sentenció.

Aunque parezca imposible, y le resulte complicado, la joven youtuber logra compaginar sus múltiples facetas con sus estudios de bachillerato. «Lo más difícil es cuando tengo que irme fuera a rodar porque la clave es la organización. En el instituto aprovecho los recreos para escribir y luego por la tarde estudiar. Los sábados me los reservo para mí y los domingos me dedico a grabar para YouTube y Tik Tok», explicó la actriz, que reconocía que el rodaje de esta tercera entrega de ‘Padre no hay más que uno’ ha sido más complicado al coincidir con la escritura de su nuevo libro. «Además todos pillaron el covid y no pudimos trabajar en un tiempo». 

Foto promocional 'Padre no hay más que uno 3' La Opinión

Martina D'Antiochia ha crecido delante de las cámaras y, a pesar de ser uno de los nuevos ídolos juveniles, aseguró que es «una chica muy normal,  con la diferencia que la gente ahora me reconoce por la calle». Afirmó que le llena de orgullo pensar que es el referente de tantas niñas y que no siente presión alguna por ello, pues se muestra tal y como es.  «La gente piensa que soy perfecta, pero cuando llego a mi casa me regañan como a todo el mundo, pero me gusta enseñar  esa parte de mi y que la gente sepa también que soy como ellos». 

Los me gusta, las visitas y los seguidores no le obsesionan, «con tener a la gente que me apoya y hacer el contenido que me gusta, soy feliz», recalcó la actriz que subrayó también que no comparte «en absoluto» la superficialidad de su personaje Sara de la película, que afirma en esta tercera entrega que «no eres nadie si tienes solo 300 seguidores». Aún así, Martina reconoció que sí que hay muchos aspectos con los que tanto ella, como todos los adolescentes, pueden sentirse identificados, «como el estar con el móvil en la mesa o el no entender porque tus padres te regañan». 

Tras muchas dudas y reflexiones, la artista de 17 años ha decidido apostar por estudiar interpretación una vez termine el instituto. El augurio de una exitosa carrera que tan solo acaba de comenzar y con la que espera poder cumplir uno de sus mayores sueños: «adaptar alguno de mis libros a una serie o a la gran pantalla».