Tras dos veranos de inmovilismo pandémico, los viajeros pueden volver a sus planes de siempre y meter en la maleta ese libro que nos relata reposadamente lo que pretendemos ver en tan solo una semana o 15 días. La selección para este verano incluye clásicos de la literatura de viajes, miradas históricas, aproximaciones insólitas, nuevos autores, un premio Nobel y mucho horizonte lejano. Son igualmente indicados estos libros para viajar con la imaginación desde el sofá.

Venecia

JAN MORRIS. Gallo Nero

Este es uno de los grandes títulos de la literatura de viajes, escrito en 1960 cuando la ciudad era un buen cóctel de melancolía y dejadez, de tristeza y exuberancia, y todavía no habían hecho mella en ella las hordas turísticas. Entonces la viajera Jan Morris se llamaba James y había combatido en la Segunda Guerra Mundial y alcanzado el Everest. Es, explica, «un retrato muy subjetivo, romántico e impresionante, no tanto de una ciudad como de una experiencia».

El mundo inconmensurable

WILLIAM ATKINS. Literatura Random House

La seducción del desierto que tan intensamente atacó a Lawrence de Arabia ha hecho mella en William Atkins, que recorre aquí ocho desiertos con la voluntad zen de encontrar en esas vastas extensiones el lugar en el que uno puede comunicarse consigo mismo. Desde Arabia Saudí hasta Australia, pisando el fondo desecado del mar de Aral, asistiendo al festival Burning Man en Nevada (en el que percibe la huella viva del racismo) o los monasterios perdidos en Egipto, esos lugares sirven al autor para ejemplificar el mal trato que le hemos dado al planeta.

Viaje a Portugal

JOSÉ SARAMAGO. Alfaguara

Entre octubre de 1979 y julio de 1980, Saramago recorrió su país de punta a punta para hacer un viaje no excesivamente planificado, que era tanto físico como íntimo. En la narración se detiene ante importantes monumentos y obras de arte, pero también tiene tiempo para acudir a las pequeñas historias y, especialmente, a los paisajes en los que se siente reflejado. Viajar para el Nobel portugués era uno de los rostros de la felicidad. Esta nueva edición de la obra celebra el centenario del autor.

La frontera invisible

JAVIER REVERTE. Plaza & Janés

Particularmente emocionante es este libro póstumo del que es sin duda el gran escritor de viajes en lengua castellana. En 2019, enfermo y con las fuerzas debilitadas, Javier Reverte era muy consciente de que estaba realizando el último viaje de su vida, pero no por eso su estilo irónico se resiente. La intención es buscar el límite que plantea el título, la frontera que separa Occidente de Oriente, así se traslada desde Estambul hasta Dubái, cruzando Turquía e Irán, siguiendo a su vez el eco de los viajeros que le precedieron.

El mapa de las islas

ALASTAIR BONNETT. Blackie Books

Desde que leímos La isla del tesoro siempre hemos considerado esos pedazos de tierra rodeados de agua por todas partes como potenciales promesas de aventuras, misterio y placer. El británico Bonnett hace un recuento de islas a punto de desaparecer por obra del ser humano, pero también de las que este ha construido por diferentes razones: afán científico, interés turístico, avaricia territorial. Unas recogen residuos radiactivos, otras plantean alternativas a la escasez de vivienda, otras son cárceles o manicomios.

Viaje al Reino de Ava. Una crónica birmana

LEONCIO ROBLES. La Línea del Horizonte

No pretendan ir al reino de Ava porque este desapareció a mediados del siglo XVI a consecuencia de las luchas intestinas en la alta Birmania. Leoncio Robles se ha trasladado a Myanmar, un país en continua lucha por acceder a la democracia cuyos habitantes están acostumbrados a las crisis permanentes entre la corrupción política y los golpes dictatoriales. Robles, interesado por la gente de a pie, habla con ella e intenta entender un país sin esperanza.

Shackleton, el indomable

JAVIER CACHO. Fórcola

Reedición de esta biografía de uno de los exploradores polares que más fama y más literatura han arrastrado en los últimos tiempos. A principios del siglo XX, cuando Amundsen ya le había ganado al desgraciado Scott la carrera al Polo Sur, este irlandés quiso cruzar el continente helado de punta a punta atravesando el polo. No lo consiguió pero logró mantener con vida y rescatar sana y salva a toda la tripulación del Endurance, su barco, atrapado entre los hielos. Fue quizá la última de las grandes incursiones polares.

A bordo del Janet Nichol

FANNT STEVENSON. Confluencias

Mucho se ha hablado del último viaje que Robert Louis Stevenson realizó a los mares del Sur en busca de mejor clima para la tuberculosis que acabaría con él, pero menos se sabe de cómo, ya sentenciado por los médicos, logró llegar a Samoa en el crucero Janet Nichol. Fue gracias a Fanny Osbourne, una mujer divorciada, con dos hijos y diez años más que el escritor, que se convertiría en su esposa. Ella llevó el diario de aquella travesía y relató los últimos días de Tusitala, el apodo que le pusieron los nativos al autor.

El viejo expreso de la Patagonia

PAUL THEROUX. Debolsillo

Uno de los grandes de la literatura de viajes y gran amante de los trenes, Paul Theroux , alentado por Bruce Chatwin -otro as del género- decidió en 1979 hacer un viaje en vertical por el continente americano desde Boston, hasta la ciudad de Esquel en la Patagonia argentina. Por el camino atravesó México, llegó hasta el Machu Picchu, pasó por la selva brasileña y visitó a un Borges complaciente con la dictadura argentina en Buenos Aires. Llegado a su objetivo el viajero constata que ha llegado al fin del mundo.

Mapa literario del Dublin de Joyce

VV.AA. MS Aventuras Literarias

Cuando se cumplen cien años de la publicación del Ulises, ese Everest de la literatura, la editorial MS ha lanzado un mapa del Dublín de 1904, el año en el que, el 16 de junio, transcurre la acción de la novela. El libro es muy concreto a la hora de describir el paisaje de la ciudad y eso es oro para esta exquisita colección que tiene en su haber el Londres de Sherlock Holmes, el Madrid de Pérez Galdós o la Barcelona de La febre d’or de Narcís Oller. Este es imprescindible para seguir los pasos de Leopold Bloom.

Nadadores en el desierto

LADISLAUS E. ALMASY. Ediciones del Viento

A Laslo Almasy, el conde aventurero, le conoció un público amplio por la película El paciente inglés, que a su vez era la adaptación de la novela homónima de Michael Ondaatje. El personaje existió y fue piloto automovilístico, as de la aviación, explorador y espía durante la Segunda Guerra Mundial. Fascinado por el desierto del Sáhara descubrió allí el oasis perdido de Zarzura y las pinturas neolíticas de la llamada Cueva de los Nadadores, un hallazgo que narró en estas crónicas publicadas en húngaro en 1934.