La Fundación Unicaja inaugurará el 3 de marzo de 2023 una amplia exposición retrospectiva de Javier Calleja en su centro cultural de Málaga. Esta muestra en la ciudad natal del artista será la más ambiciosa de las organizadas hasta el momento con su obra.

La exposición estará compuesta por numerosas obras de diferentes disciplinas. Entre ellas, esculturas de diferentes tamaños, algunas inéditas. Además, exhibirá más de dos decenas de lienzos, algunos de ellos de nueva creación, así como dibujos que mostrarán al visitante un rastro del proceso creativo del malagueño.

El particular imaginario de Javier Calleja, con personajes tremendamente expresivos y breves mensajes directos, llenará todas las salas del centro cultural sito en la plaza del Obispo. «Se trata de una propuesta única», que incluirá al centro cultural de la Fundación Unicaja en Málaga en ese exitoso circuito internacional del arte moderno por el que transita desde hace ya algunos años la obra de Javier Calleja, indicaron en un comunicado.

Con su próxima exposición a punto de inaugurarse en Vancouver Centre of International Contemporary Art (CICA Vancouver) el artista pone la vista en la ciudad de Málaga.

Javier Calleja nació en 1971 en Málaga, donde vive y trabaja actualmente. A lo largo de los años trabajó con dibujos, instalaciones, esculturas y pinturas, a menudo jugando con la escala y la perspectiva en sus presentaciones.

Trabajando tanto en minúscula como a gran escala, sus instalaciones se centraban regularmente en seducir al espectador como una parte importante del trabajo. Después de presentarse por España y el resto de Europa, llegó su debut en Hong Kong.

Originalmente imaginados como representaciones visuales de los propios sentimientos y experiencias del artista, se convirtieron en su firma inconfundible. A lo largo de los años los personajes evolucionaron de dibujos y pinturas a esculturas y objetos, representando casi exclusivamente a un niño en la edad de transición desde la niñez a la adolescencia.

Con ojos llorosos de gran tamaño y una sutil adición de rubor rojo, los personajes de Javier Calleja son pequeños héroes que acaban de superar algo doloroso y están a punto de sonreír nuevamente después de llorar.